24 de diciembre de 2017

S.L.B.: AQUELLO DEL CONGRESO PARECE LEJANO - LEOPOLDO MOREAU Y "EL HOMBRE MEDIOCRE" - MARKETING DIRECTO Y ACOSO TELEFÓNICO - LA MEGACAUSA Y LAS FIESTAS - RACING DE NUEVA ITALIA Y SU ASCENSO - NOS VISITÓ MARIO GIUNCHIGLIA, ENTRENADOR DE FUTBOL FEMENINO - HOY SERA LA NOCHEBUENA Y MAÑANA NAVIDAD, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” que emiten en dúplex AM580 Radio Universidad de Córdoba y su 88.5 FM. En la entrega del domingo 24/12/17 estos fueron los temas principales:
  
LA PAZ  QUE  MERECEMOS  LLEGARÁ
SI TODOS SALIMOS A SU ENCUENTRO


    ¿Que ya pasó todo?
    No… No es así.
   Pensemos mejor, en que puede ser el comienzo de algo que desde tiempo atrás venimos ansiando los argentinos: recuperar la confianza en el poder si desde allí se obra con sinceridad, sin tapujos, dobles mensajes, estadísticas dibujadas ni cargas ideológicas que a veces todo lo desfiguran.
   Fue por eso que los jubilados estuvieron demasiados años cobrando en base a índices mentirosos manipulados desde la ignorancia y la especulación política. Esa modalidad era parte de la personalidad del poder de entonces más concentrado en disponer de fondos para seguir derrumbando la cultura del trabajo con los planes “sociales” que no exigían contraprestación, en lugar de dignificar el esfuerzo, el sacrificio y el compromiso de servir; de sentirse útiles.
   Se habla de gradualismo con un sentido tan amplio, que imprudentemente lo contempla también con los acuciantes y desoídos reclamos de quienes dejaron más de la mitad de sus vidas en la fragua de la labor productiva. Los jubilados no pueden ser parte de las “listas de espera” de tiempos mejores porque sus necesidades no son a mediano ni largo plazo, sino para ser atendidas hoy.
   A eso el kirchnerismo no lo entendió jamás y obró en consecuencia porque arrastraba un concepto de Néstor Kirchner echado a volar durante un discurso en el Teatro Coliseo de Buenos Aires acerca de los pasivos cuando dijo: “Quién no quiere… quién no quiere dar buenas noticias? ¿A quién no le gustaría decir tienen ustedes el 82 por ciento móvil cuando sabemos que eso sería nuevamente la quiebra del sistema y la quiebra del país? Algún día se podrá pero hoy no se puede… pero es tal la irresponsabilidad que tienen, que no les importa nada…”
   Por eso suele ser saludable apelar a la memoria y al archivo, ya que después no recuperaron la responsabilidad perdida. Echaron mano a los fondos de los viejos e inventaron entre otros engendros el fútbol para todos, el salvataje a ciertas empresas en crisis, los autos para todos y otros versos no menos onerosos.
   Ahora si se aplica la nueva ley con la firmeza necesaria, la mensualidad del jubilado será previsible y no una especie de “bingo” que se sorteaba en marzo y en septiembre de cada año, aunque personalmente debo asignarle a esta reciente medida un alto contenido de recuperación del respeto hacia quienes largamente merecen el estado de jubileo.
   Lo penoso ha sido el precio, porque nada justifica el daño y el vandalismo en ese payasesco remedo golpista alentado desde las usinas de la nostalgia, de la inexistente resignación, de la fobia a la Justicia y de la alergia a los barrotes, todo unificado en los personeros de la instigación y del saqueo ahora devenidos en aforados legisladores de la derrota incluyendo a algún ex notable tardío y traidor que se jugó por una indemnidad que lejos estuvo de afianzarse en las urnas aunque haya conseguido una banca. 
   Buscaron denodadamente un muerto porque con Maldonado y los otros mapuches, auténticos o no, no les alcanzó y a los 30.000 o los que fueron, ya los habían usado.
   Por fortuna y excesiva prudencia, quien diagramó el dispositivo de defensa no cayó en la trampa y la sangre derramada no llegó al caudal que tanto necesitaban aquellos insaciables de poder, fracasados en la instancia comicial.
   Policías, transeúntes y periodistas fueron las víctimas colaterales de la locura que desataron sin obtener la respuesta ansiada.
   Ellos, los artífices del vandalismo, tendrían que hacerse cargo de los daños perpetrados en veredas, pérgolas, negocios, mobiliario urbano, automóviles, hidrantes y muchos otros elementos que sucumbieron a la furia incontenida de esos melancólicos dueños de las añoranzas.  
   El pueblo se ha hecho escuchar a través de sus representantes, elegidos en comicios ejemplares, en ejercicio de la democracia. Los otros, los intolerantes autoritarios adornados o no con fueros, tendrían que dejarse de jugar a bravucones y ponerse a trabajar por el país para paliar al menos el desastre que dejaron activado y que debía estallar a manos de los enmascarados y “artillados”, rentados profesionales del disturbio, el saqueo, la barricada y la agresión.
   El poder, ahora con los instrumentos que argumentó necesitar tiene la oportunidad de enmendar errores, corregir demoras y reinstaurar la confianza de la gente, en especial de los más afectados y vulnerables que son los jubilados, ansiosos y merecedores de consideración, respeto y justicia.
   Transitemos un sendero de paz imprescindible y cicatrizante.
   Siempre hay perdón para los descarriados. 
   Pero jamás olvidemos que la historia no se escribe con amnesias.

NO OLVIDEN A ROXANA MENÉNDEZ

  ¿Cómo será que se sienten, los que juzgan conductas de sus semejantes así haya transcurrido demasiado tiempo en que ocurrieran hechos que ahora cobran actualidad por eso de las modas, las angustias o las revanchas?
   Sin siquiera rozar la intención de interferir tanto en la justicia interna como en la otra, la de Tribunales, debo comentar  una simple apelación al sentido común, a la memoria y si cabe, precisamente, a la Justicia.
   Ya que se mira hacia atrás -y es un ferviente pedido- nunca se olviden de Roxana Menéndez.


LEOPOLDO MOREAU TRANSITÓ POR LA
GLORIA, EL  FRACASO  Y  LA  TRAICIÓN

   Es ineludible mirarnos hacia adentro en incontables instancias de la vida, pero esos ataques de sinceridad suelen ser saludables cuando diariamente hacemos una especie de examen de conciencia, por lo general a la noche, después de la tarea y antes de apegarnos a la almohada.
   Es allí cuando nuestro fuero íntimo evita las mentiras, las disculpas innecesarias y los ocultamientos de acciones que puedan ser consideradas reprobables.
   Dejando de lado tales motivaciones, por allí se me ocurre pensar a cuántas revoluciones por segundo girará la mente de Leopoldo Moreau para asumir su caso, que una personalidad intelectual, hábil y fogueada en mil batallas políticas, caiga al barro intentando, entre otras cosas, amparar el accionar patotero y autoritario de quienes golpearon salvajemente a un periodista.
   Julio Bazán, en lo personal, no me va ni me viene porque no comparto su estilo periodístico pero respeto la profesión a rajatabla, contra toda manifestación de violencia para intentar acallar una voz o esconder una imagen.
   Esa actitud de Moreau termina por sepultarlo allá, en el rincón de los olvidos, a donde van a parar los réprobos adheridos al fracaso; los vendedores de humo y quienes traicionan no tan solo a sus amigos, sino a sus propias convicciones que a no dudarlo no fueron tan firmes en el caso de ex radical devenido en kirchnerista de paladar negro, inseparable de la doña, justificador serial y amnésico por no recordar que como candidato a Presidente por el radicalismo logró la miseria de 2 puntitos y fracción.
   De solo pensar que Raul Alfonsín alguna vez lo cobijó y confió en su criterio, es para suponer con mucho de indulgencia que el desaparecido reinstaurador de la democracia no había terminado de conocerlo.
   Cierta vez Alfonsín lo calificó exageradamente y ahora se advierte, como el cuadro más importante de la Unión Cívica Radical.
   Pero Moreau, al más fiel estilo de los barrabravas que militan en el campo rentado, se cambió de camiseta sin sacarse la que venía vistiendo desde sus años mozos lo que significa un atenuante considerando su edad.
   Se apegó al relato nacional y popular y pretendió llevarse a una legión de conmilitones y fracasó tan rotundamente, que en el último acto público que convocara los sorprendió un aguacero y todos los asistentes debieron refugiarse con Moreau incluído en un Fiat 600.
   Esas son las emergentes de la mediocridad, de la inseguridad ideológica, de las vacilaciones terrenales y por qué no, de una desmedida ambición de poder, cuando el propio Moreau creía y soñaba con la eternidad del kirchnerismo.
   En su magistral creacion literaria “El hombre mediocre” José Ingenieros elabora un párrafo que es muy probable sea utilizado, o ya lo fue, para sintetizar algún caso como el del veleidoso Leopoldo Moreau, y se los voy a leer: “La mediocridad teme al digno y adora al lacayo” y refiriéndose precisamente al mediocre, dice que “”es un hombre de corcho; flota. Ha sido salteador, alcahuete, ingrato, hipócrita, traidor, político; tan varios encenagamientos no le impiden ascender y otorgar sonrisas desde su comedero.
   Es perfecto en su género. Su secreto es simple: es un animal doméstico. Entra al mundo como siervo y sigue siendo servil hasta la muerte, en todas las circunstancias y situaciones”.
   Hasta allí lo de José Ingenieros.
   Lo de Raúl Alfonsín, si viviera, sería muchísimo más triste y lapidario.

MÁRKETING DIRECTO Y ACOSO TELEFÓNICO
   Por lo general ocurre a la sagrada hora de la siesta, cuando uno ya está con el piyama nocturno, mientras estás almorzando, cenando o completamente enjabonado en la bañera repleta.
   No es que se corte la luz -sería lo más frecuente- o que lleguen el sodero, el cartero o un notificador judicial portador de una cédula de citación para tribunales, ya sea en condición de testigo o de imputado.
   No. No es ninguna de esas alternativas la que tanto nos saca de quicio.
   Tampoco es el timbre de casa ni una llamada al celular.
   Es el teléfono de la casa y al atender la llamada una voz estudiadamente seductora te avisa que te has ganado un viaje a Nueva Zelanda, un crucero por las islas griegas, un auto cero kilómetro, una parcela a perpetuidad en un cementerio parque, cuatro gomas para el auto que no tenés o la instalación y el abono de un sistema de alarmas para tu vivienda.
   Este último ofrecimiento es el que me tiene loco desde hace tiempo, pese a que tengo cinco sistemas distintos que funcionan a la perfección y nunca tuvieron que alertarme por nada irregular ni tentativa de invasión.
   Hay una empresa -creo que se llama ADT- que ya me hartó la paciencia pese a mi advertencia de apelar al habeas data como recurso para que me eliminen de su base de datos y se dejen de joder.
   No pasó nada y entonces opté por otra alternativa: seguir el meloso consejo de la voz que me indicaba que si tenía interés marcara el número uno y me atendería un representante.
   La voz impostada no se hizo esperar, ofreciéndome la mejor alarma del mundo que dicho sea de paso, un tiempito atrás se accionó en la casa de un amigo que estaba de viaje. Había dado mi número como referencia y me avisaron para que yo llamara a la policía. Cosa de locos.
   Lo dejé que agotara su discurso hasta que le dije mirá pibe, mi único interés es hablar con alguien importante de allí y no con una máquina, para decirle como ahora te lo digo, que me dejen de joder y me borren de cualquier hedionda base de datos.
   Obvio, el asombro me llegó por la línea en el sonido inconfundible de una frustración traducida en la respiración agitada.
   No dijo una palabra y cortó.
   La verdad, hace tres días que no volvieron a joder.
   Sería una buena manera, lo que hice al mostrarme interesado, de tenerlos ocupados y les quede menos tiempo para seguir molestando gente.
   Pónganlo en práctica y después me comentan el resultado…

LA MEGACAUSA CONTINÚA ACTIVA

   Desde el 2011, familiares de la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba mantienen activo un reclamo en el que expresan: “Nos han robado. Han arrancado a un miembro de nuestra familia,  manteniéndolo  en encierro con razones poco claras y alejadas de las leyes. Con el uso de la fuerza pública, en el nombre de la Justicia, y en total violación a nuestras garantías constitucionales y todo derecho humano, quienes están a cargo de este proceso nos han robado la Navidad,  la dicha de estar en familia, la alegría de compartir, las ilusiones de nuestros hijos, la esperanza de un mundo mejor”
   El escrito pide como deseo de Nochebuena, paz y justicia para las familias que sufren esta situación y para iluminar las mentes y corazones de  quienes tienen  en sus manos la responsabilidad de administrar.
   A los pedidos, hubo respuestas: nuestra Corte Suprema de Justicia de la Nación, organismos de Derechos como el CELS, el SERPAJ, de Adolfo Pérez Esquivel y la Organización de las Naciones Unidas estudiaron la situación, determinando que las prisiones aplicadas eran arbitrarias y por lo tanto, injustas.
   Mucha agua ha corrido en estos años por los ríos.
   Algunos fueron liberados después de años de inmerecido encierro, varios continúan aún como rehenes, con sus Nochebuenas y navidades atrapadas en algún expediente o despacho judicial, muchos más agotan su voz reclamando la revisión de infundadas condenas y, peor,  otros perdieron la vida esperando una Justicia que nunca llegó.
   Los dictámenes de diversos Organismos que luchan por los derechos humanos avalan lo injustificado del encierro y mantienen vigente el reclamo de Justicia, que en esta noche será especial y acompañado por un Niño que hace 2017 años nació en la humildad de un pesebre, huyendo también de las injusticias de turno.
   Y es como si tanto tiempo no hubiera transcurrido …

RÁCING DE NUEVA ITALIA Y MARIO GIUNCHIGLIA
   El Rácing de Nueva Italia, nuestro Racing cordobés, ascendió de categoría en el fútbol federal tras un épico triunfo en Salta, donde no es simple ganar como visitante y menos después de ir perdiendo por 3 a 1.
   La cuestión destacable fue la algarabía de sus hinchas, que esperaron casi dos generaciones para ver volver al equipo de sus amores a los planos principales del fútbol argentino.
   Nuestro homenaje al esfuerzo, al sacrificio, a la incontenible alegría que se instaló no tan solo en Nueva Italia sino en todo el fútbol mediterráneo.
   Y es cuando se me vienen en tropel a la memoria nombres de famosos seguidores de la academia: los recordados Herman Huberman, Miguel Sancho, el “Araña” Amuchástegui, Spirópulos, “Quique” Vivanco ahora colega periodista, el “Galleta” Kelly quien pocos años atrás se fue, pero la que imagino una cara de intensa felicidad: la del gringo “Chiche” Grosso, ex vicegobernador de la Provincia y ex legislador nacional, amigo de comer ranas y de interminables charlas.
   Rindo homenaje al fútbol, en cada uno de esos nombres.
   Y hablando de fútbol, tenemos la grata visita de un hombre estrechamente vinculado con el más lindo de los deportes: Mario Giunchiglia, entrenador de arqueros, con academias en los Estados Unidos y en Córdoba.

   El audio completo de la conversación entre Gonio Ferrari y Mario Giunchiglia, entrenador de equipos de fútbol femenino y de integración mixta en los Estados Unidos y con una academia integral en Córdoba, se puede encontrar buscando en la columna derecha de este blog, donde aparece el audio integral de “Síganme los buenos”. En la charla informal se abordaron temas interesantes como la Selección Nacional con miras al Mundial de Rusia, el sexo en los equipos integrados únicamente por mujeres y otros interesantes aspectos de la actividad.
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EL FANTASMA LITIGANTE  
AL BORDE  DEL  NOCAUT
   ¿Recuerdan aquel curioso caso de la señora mayor, habitante de una vivienda precaria, pero instalada muy cerca del shopping de Villa Cabrera?
   Esa señora a quien la Justicia cordobesa le ordenó el desalojo como resultado de una demanda que le entablara una persona que aunque usted no lo crea, había muerto ocho meses antes.
   Tal detalle que constaba en el expediente que pasó por dos fiscalías y un juzgado de control, sin que nadie lo advirtiera -o lo leyera- y así salió la sentencia.
   El drama sobrevino con un aditamento trágico: la señora, sin dudas agobiada por el estrés y la presión ante la pérdida de su ranchito, enclavado en un apetecible terreno rodeado de residencias, partió de este mundo, a los 65 años.
   Su hija siguió el asunto que dio muchas vueltas y como todo expediente fue pasto de las habituales demoras.
   Resumiendo, hubo denuncias contra quienes estaban detrás de la demanda, un abogado y una abogada, y por lo menos el lanzamiento se postergó, sin que hasta ahora se conozca qué sucedió con las más de 10 personas empleadas de Tribunales a quienes se les pasó por alto hasta el certificado de defunción del demandante.
   Para colmo, se agregó otro tema, que fue un intento de usurpación de la casita.
   Todo está en veremos y seguramente pasa para el año próximo y aunque crean que es exageración, pensando en el 2019, como tantas otras cosas.
   Se planteó la nulidad, los abogados de la contraparte retiraron el expediente para contestar el incidente y transcurridos los seis días y el de devolución con cargo de hora, no lo reintegraron a la Fiscalía correspondiente.
   En buen romance, cri cri cri, no respondieron, con lo que caerían en rebeldía a la vez que decae el derecho de esa parte a contestar y alegar, lo que sería definitivo para la definición de la causa.
   Pasarán los días, volverán de vacaciones y retomarán el asunto, pero ha quedado la impresión que aquellos litigantes que patrocinaron el desalojo han tirado la toalla y que el fantasma se habría retirado del escenario.
   Todo se traslada entonces para el 2018 y es de rogar que no se reinstalen las habituales demoras, porque tal omisión contribuiría a consolidar esa impresión de pachorra que adorna a la Justicia cordobesa.
   Porque la gente quiere conocer los pormenores de este asunto casi de película, sin olvidar el interés por saber si a quienes se les pasó por alto un detalle tan importante como que el demandante había muerto antes de iniciar el pleito, recibieron de la conducción tribunalicia al menos un tironcito de orejas.
   Eso, en el caso de las damas.
   A ellos, el tironcito no sería precisamente de orejas.
 
NOCHEBUENA Y NAVIDAD


   Es muy cierto: uno no está solo cuando nadie viene a visitarlo, sino cuando no se tiene nadie a quien visitar.  
   Porque es el día que celebran incluso algunas personas, su comprensible y humana soberbia de creerse inmunes ante la soledad, porque no están solas.
   Es a veces el día de la desunión familiar, porque suelen aparecer viejas y apolilladas disputas, que cobran actualidad cuando todos están juntos, o se pelean por la presencia de unos u otros, o se congratulan por ciertas ausencias.
   Para muchos, no deja de ser una fecha destinada a la práctica de la hipocresía, por eso de sonreir frente a quien no queremos, o de desearle buenaventura a quien no la merece.
   Estos vendrían a ser algunos aspectos negativos de la reunión del 24 de diciembre, pero por fortuna existen otros costados maravillosamente positivos, que la transforman en una fiesta inolvidable.
   En no pocos casos, aparece como una oportunidad de estrechar lazos entre familias que no se conocen, consolidando nuevas relaciones.
   Lo importante es estar con quien uno quiere estar, sin presiones, imposiciones o sugerencias, elaborando cada solitario su propia felicidad.
   No tan solo en el seno de la familia, formalmente constituida o no como tal, se encuentra la paz por la que se brinda en Nochebuena.
   Compartir con los que poco o nada tienen, ese poco o esa nada en cuanto a lo material, pero emborrachándose de cariño, sinceridad, agradecimiento y comprensión.
   El espíritu de la Navidad es eso: no tan solo disfrazarnos de buenos, sino de practicar la bondad, de perdonar, de hacer autocrítica y pedir indulgencia al reconocer nuestros errores.
   Nadie es tan inflexible como para obcecarse en el castigo porque humanos al fin, siempre cualquiera de nosotros es merecedor de alguna penitencia.
   Olvidar esto, es como encerrarse en la utopía de creernos perfectos, dueños de la verdad, impunes ante el prójimo y encubridores de nuestros errores.
   No tan solo los demás se equivocan.
   Nosotros también, aunque a veces busquemos negarlo.
   La grandeza está en imitar a Jesús, con el nombre que le quieran poner, porque fue capaz de perdonar incluso a quienes lo mataron.
   Es la hora del abrazo.
   Es el momento de la unión.
   No cometamos el error de dilapidar esta oportunidad.

   Si no serenamos las pasiones; si nos doblegamos ante el fanatismo, se me ocurre que no tendremos otra.