3 de diciembre de 2017

S.L.B.: EL ATLÁNTICO Y SU PENOSO SECRETO - AMORES CLANDESTINOS Y UNA TIJERA DE PODAR - EL FIN DE AÑO Y LOS PRECIOS QUE SE VIENEN - LA MEGACAUSA CONTINÚA MOVILIZANDO QUEJAS - UN AUMENTO ENCUBIERTO AL BOLETO URBANO - LOS MAPUCHES Y SU VOCACIÓN POR LA ANARQUÍA, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los malos” que difunde AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba. En la emisión del 3/12/17 estos fueron los temas principales:

ARA “SAN JUAN”: EL DOLOR, EL LUTO, EL
RESPETO  Y  LA RESIGNACION VAN DE LA
MANO CON LA BÚSQUEDA Y EL RESCATE

   Por lo general frente a situaciones críticas de difícil o costosa resolución, lo más común es que los sectores involucrados busquen eludir sus responsabilidades y se preocupen más por quitarse el molesto lazo o buscar eventuales culpables que los sustraigan del oneroso compromiso de asumir sus propios deslices u omisiones.
   Eso puede ser que esté sucediendo con relación a la situación emergente del supuesto naufragio del ARA San Juan con sus 44 militares ocupantes, que ha sido y continúa siendo tema principal de preocupaciones tanto dentro como fuera del gobierno y con eventual provecho para una oposición que necesita errores ajenos que en alguna medida disimulen los propios, tanto de ahora como de la década que exageradamente calificaron como “ganada”.
   Es de suponerse que con relación a la búsqueda del submarino se cumplieron todos los protocolos vigentes para esas contingencias, como por ejemplo el manejo de los tiempos y los límites hasta que -con toda la pena y el dolor emergentes- no queda otra coherente alternativa que resignarse a lo peor y marginar las lógicas expectativas de encontrar a alguien con vida en la nave siniestrada, seguramente en el fondo del mar a profundidad incierta.
   Es para entender y también compartir el intenso drama de los familiares, aferrados a una esperanza que el tiempo viene debilitando hasta asestarle un duro golpe de realidad que la transforma en utopía.
   Mientras tanto entraron a calentar motores las usinas de las acusaciones, descalificaciones y manifestaciones de supina ignorancia en materia de navegación, submarinismo y conocimientos afines, hasta que el analfabetismo naval entró a frecuentar los ámbitos del idiotismo más cerrado que en peligroso cóctel con la torpeza, la incultura y la hijaputez más encomiable, pretendieron descerrajar culpas en la administración actual a nivel nacional, abdicando de la historia reciente con todas sus omisiones y arrojaron al voleo gravísimos cargos, a la vez que exigían pasos al costado, renuncias y otras sandeces propias de los desquiciados.
   Abrumado por algunos ayeres correntinos, Oscar Aguad a quien lo injertaron en un ministerio complicado como lo es el de Defensa, recibió los más sonoros cachetazos que se prolongaron a las inexperientes mejillas de doña Graciela Vilatta, una especie de invitada a lucir una ropa que le quedaba demasiado grande y a las órdenes de un funcionario que de “milico” tiene solo el mote que vaya Dios a saber por qué, arrastra desde su juventud.
   Sin dudas hubo desprolijidades, improvisaciones y un culto a esa costumbre argentina que es el parche o el remiendo, dejándose de lado la trascendencia que asume la inclusión de 44 compatriotas en un submarino que por omisión, dejadez, ignorancia, comodidad o maldito exceso de confianza nunca debió haber soltado amarras, porque existían informes negativos acerca de su mantenimiento.
   Es cierto que la Doña, la que ahora cuenta con fueros, le había augurado 30 años más de vida y navegación tras las costosas revisaciones y reparaciones de que fuera objeto el ARA San Juan, antes de volver, como ella sabiamente lo dijera, “al agua pato”.
   Empecemos entonces por las raíces, por respeto a esas 44 vidas encerradas en ese nicho de acero, baterías, lastres y tecnología pasada de moda pero aún flotante y sumergible, pero no rescatable.
   ¿Quién licitó aquel mantenimiento que se cobró y se anunció por 30 años?
   ¿Quiénes intervinieron en las negociaciones y quiénes tuvieron a su cargo controlar la calidad del trabajo realizado?
   Cuando se conozcan las respuestas a estos interrogantes, podremos entonces encarar el camino que nos llevará a los culpables del desastre, que por eso tan implacable como los relojes y la experiencia han decretado la ausencia definitiva de 44 compatriotas que confiaron en sus autoridades.
   Será el mejor aunque inútil reconocimiento y homenaje al sacrificio de todos ellos, a su patriotismo de cumplir órdenes y a la espera, al duelo y al luto de sus familias.
   Y a la dolorosa y resignada admiración de todos nosotros.
   Búsqueda o rescate, para el martirio son lo mismo.
   Rescate o búsqueda no son consuelo a la congoja.
   Sean eternos los marinos que la Patria no supo cuidar.


AMORES CLANDESTINOS Y UNA TIJERA DE PODAR

   Ciertamente, es que sólo dos personas, únicamente dos y nadie más, son dueñas de la verdad de lo que sangrientamente ocurriera días atrás en un departamento de Nueva Córdoba y que rápidamente, por vía de las redes sociales, adquiriera dimensión y difusión internacional.
   Y más allá de la terrible gravedad del caso, sirvió también para despertar la morbosa imaginación de un humor que necesita de esos episodios para manifestarse en todo su esplendor creativo.
   Por qué fue que se dieron las cosas, es un misterio que, como ya dije, está encerrado a la intimidad de sus dos protagonistas.
   La estudiante de medicina que intervino para salvarle la vida al castrati no conoce la verdad, como tampoco la conocen todos los policías, médicos, enfermeros, choferes de ambulancias ni curiosos que se llegaron hasta el departamento, algunos sacaron fotos atroces y las regaron impunemente urbi et orbe.
   Los abogados que intervinieron posteriormente haciéndose cargo de la representatividad de cada uno manejó estrategias y declaraciones, hicieron gala de su enorme creatividad jurídica y de buenas a primeras resultó que quien manejara esa letal herramienta -testicularmente hablando- sólo se había defendido frente a la agresión y tentativa de violación de un amante con cierta antigüedad en esa función y que según también se comentó, estaba atado a la cama y con los ojos vendados.
   Si tuviéramos que rendir un homenaje más que merecido a las argucias que se tejen cuando “se peina” a un testigo o un partícipe de algún hecho delictual, no alcanzarían los volúmenes de la biblioteca de Moscú para compendiarlas.
   Entonces, es cuando las cosas por el cruce de testimonios y la evaluación de la gente que no es tonta, va dibujando la propia percepción de cada uno con relación a lo que puede haber sucedido.
   Y es cuando naufragan algunos dichos o aseveraciones inclusive ventiladas por algún abogado, porque carecen de sustento lógico y viajan rumbo a los imaginativos predios de los novelistas.
   Muchas veces ciertos especímenes del Derecho acostumbrados a las marquesinas, los flashes, las cámaras y los micrófonos caen a una especie de acostumbramiento a la fama y a la credibilidad del prójimo, hasta que ese prójimo, con su propia realidad, los lleva a la reflexión y al mea culpa.
   Y en muchos casos, al paso que le dicen que es al costado.
   Aunque solo sea para olvidar ese caso y esperar que surja otro nuevo.

LOS MAPUCHES Y SU INCLINACIÓN POR LA ANARQUÍA
   Que son argentinos, que son chilenos, que tienen su central en Londres, que su única actividad es ejercer a ultranza su vocación anárquica, son los detalles que a grandes rasgos identifican a los mapuches, esa curiosa corriente de pensamiento aprovechada política e ideológicamente por ambos sectores fronterizos de la grieta.
   Sus orígenes en este caso poco interesan porque la actualidad de esos supuestos luchadores por sus tierras es tan dolorosa y agresiva, que en definitiva su reclamo por territorios ancestrales se diluye en la maraña de sus procedimientos bélicos, enraizados según comentan algunos entendidos, en sus contactos con la que fuera guerrilla colombiana de las FARC que es donde habrían tenido preparación militarizada.
   No se les conocen las fuentes de recursos, porque para moverse, desplazarse, armarse y operar como lo vienen haciendo, resulta demasiado costoso como para pensar que cada uno de ellos se banca poéticamente los gastos, por la sola satisfacción de una lucha desinteresada.
   La resonancia internacional que tuviera los orígenes del caso Maldonado les aportó fuerzas y argumentos, que se diluyeron con el simple paso de los días y el devenir de las novedades que se fueron produciendo, hasta desembocar en la certeza que la patraña urdida por esos supuestos y románticos combatientes caía al abismo del novelón, la imaginación y la fantasía.
   No les sirvió la muerte de Maldonado, o mejor dicho les fue útil mientras no se conocía la verdad científica y los personeros del invento hasta se metían en las escuelas para adoctrinar a los niños sobre la supuesta responsabilidad del Estado en la desaparición de su referente, partícipe de protestas y de otros operativos.
   Con el paso del tiempo -y no tanto tiempo- los mapuches y sus delirios con ansias de aproximación al chetaje de Puerto Madero se irán destiñendo, como paulatinamente se viene descorriendo el velo que los ubica instalados en Londres rodeados de bienestar y otras ventajosas circunstancias.
   Habrá que ver de qué manera, alguna vez los pueblos que hermanara San Martín a través de la Cordillera de los Andes y de su lucha libertaria, se pondrán de acuerdo para establecer con bases ciertas el origen de los mapuches como reinvindicadores de territorios argentinos y chilenos, que ellos han tomado ahora como santuarios, empujados por corrientes políticas e ideológicas que a través de la prepotencia y la anarquía, buscan con la desestabilización política arrimar agua para su molino. 
   Solamente el tiempo, como en todas las cosas, será el encargado de aportar la verdad definitiva en una cuestión tan controvertida como sensible: los tiempos de la ocupación extranjera quedaron atrás, y no es posible que un manojo de supuestos iluminados ganados por el delirio, pretendan reinstaurar modelos de convivencia que quedaron en los rincones más oscuros de los olvidos.


NUEVO Y SOLAPADO AUMENTO DEL BOLETO URBANO
   El boleto del transporte urbano de pasajeros, según se conoce, está a 15 pesos y monedas después del reciente aumento que sufriera, para seguir figurando como el boleto más caro del país, con una prestación que en la enorme mayoría de los casos es lamentable por lo pésima.
   No se sabe realmente qué es lo que ha ocurrido, pero en las últimas horas se ha operado un incremento que en verdad, nadie me lo había comentado, hasta que pudo ser comprobado.
   El boleto cuesta eso, más casi un 5 por ciento, porque la Dirección de Rentas les cobra a los que cargan tarjetas de Red Bus ese porcentual para cada carga, que lógicamente tiene que afrontar el pasajero.
   Realmente, es para pensar que se trata de una burla, de una velada maniobra tendiente a que la gente no lo advierta, o es parte de la enorme angurria que caracteriza tanto al Estado como recaudador, como a los empresarios del transporte como prestadores de un servicio publico que sin dudas les aporta astronómicas utilidades.
   Porque no creo que el beneficio sea para el simple kioskero, o el bolichero de barrio que ofrece ese servicio de cargar las tarjetas para posibilitar el viaje de los vecinos: es tan exiguo el margen de ganancia que le otorga esa prestación, que más de uno ha claudicado.
   Alguien tiene que explicar con sólidos argumentos y no con los versos de siempre qué sucede con este aumento encubierto, que lleva el boleto a 16 pesos por unidad, una especie de burla para los usuarios que en lugar de ver mejorada la prestación, se encuentran con que otra vez, una vez más de las tantas que viene padeciendo, le están metiendo impunemente las manos en sus bolsillos.

MEGACAUSA: LA OBLIGACIÓN DE MENTIR PARA SALVARSE

   “El primer día de este juicio, después que se leyó el hecho de que me acusan, dije que me hacía cargo porque el Asesor me dijo que tenía que mentir,  porque si no, me iban a meter presa. Yo le dije cómo fueron las cosas, y me dijo que no diga la verdad porque no me iban a creer, me dijo que yo me tenía que hacer cargo de todo lo que habían leído en la primera audiencia”.
   Acabo de leer este fragmento de declaración que pertenece a una imputada en la causa de Registro de la Propiedad de Córdoba, mujer de 50 años que vive en el campo, trabaja realizando tareas de limpieza, tiene estudios primarios y carece de antecedentes penales.
   El Asesor al que se refiere, es el defensor que se asigna en Tribunales a quienes no pueden pagar un  abogado particular.
   No suele ser el caso de los ricos.
   Esta mujer fue condenada a un año y nueve meses de prisión condicional y, por supuesto,  contribuyó a engordar la lista de “los cientos de condenados” que componen   la pomposa “mafia del Registro”.
   Si navegamos un poco entre esos expedientes nos encontraremos con  varios casos similares, que denuncian presión para declararse culpables.  Resulta bastante controvertido para  quien ejercite  el más básico sentido común,  que el Poder Judicial nos ofrezca como “mafia” a gente sin nada, mientras evita mirar a quienes ostentan el poder, los cargos y el dinero.
   Casualmente una reciente nota del diario La Voz del Interior se refiere a la inacción del Fuero Anticorrupción cordobés expresando que “Si se analiza el derrotero de las dos fiscalías, habría que concluir que Córdoba es una provincia libre de corrupción”.
   Y  si no encontrar la corrupción ya es reprochable, culpar a cualquiera para ocultarla es la más miserable de las acciones.

LOS PRECIOS DE LAS FIESTAS QUE SE VIENEN
   Como si fuera una novedad, es necesario advertir que en los próximos días, con toda certeza y por una mera cuestión de estacionalidad, aumentarán los precios de los juguetes, turrones, sidras, pan dulce, champán y todo aquello que algo tenga que ver con las fiestas de fin de año que se aproximan demasiado velozmente.
   Si hasta los digestivos vienen con aumento.
   Ni pensar en cualquier mercadería que sea susceptible de formar parte de regalos, porque la ropa también se fue para arriba, en una temeraria actitud de los comerciantes del ramo que creen tener la vaca atada, cuando en realidad la gente se viene acostumbrando a buscar precios, caminar y no comprar si no se trata de algo imprescindible.
   Al no existir el control de precios, todo se maneja por la oferta y la demanda, que en ciertos casos es un argumento inútil porque por encima de todas las especulaciones está esa enraizada y fortalecida vocación argentina por consumir y especialmente, por endeudarse con créditos o con tarjetas, que son muy cómodas para comprar pero dolorosas a la hora de pagar.
   En consecuencia, es válido el consejo de apelar a la prudencia a la hora de las compras, porque representan la alegría de un momento pasajero y lamentaciones a corto plazo.
   También algunas palabras para aquellos comerciantes acostumbrados a sobrecargar de utilidades los precios que obtienen de sus mayoristas, porque la gente que ya advirtió la maniobra, optó por la científica e irrebatible costumbre de no comprar.
   Al menos, en los negocios donde el abuso se nota, sobre todo cuando dicen que están liquidando y solo rebajan parte del aumento que les aplicaron a las mercaderías unos días atrás.
    De vivos, todos lo sabemos, estamos hartos…