31 de diciembre de 2017

S.L.B.: MAS QUE BALANCE, UNA RESEÑA DEL 2017 – SUFRIR SIN LUZ, SUFRIR SIN AGUA – MAL TRANSPORTE, BASURA Y CAOS URBANO – LA MEGACAUSA Y UN CLAMOR: JUSTICIA – LA GOBERNADORA VIDAL Y LA PREPOTENCIA – MODIFICACIONES EN JUBILACIONES – EL FANTASMA LITIGANTE NO SE RINDE, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del domingo 31-12-17 emitido en dúplex por AM580 Radio Universidad de Córdoba y su 88.5 FM. En la emisión n° 496 estos fueron los temas principales:
RESEÑA MÁS QUE BALANCE
 

   Todos los medios del país se esmeraron en estos días en la tarea de plantear sesudos análisis de lo acontecido durante este año que está dando sus últimos estertores, en un afán en algunos casos patológico de encontrar culpables más que en proponer soluciones y para prosperar sobre ese concepto, digamos de arranque que a las explicaciones no las necesitamos cuando lo imperativo es encontrarle la salida a la crisis.
   Fue un año duro, especialmente para todos aquellos que creían consagrada su eterna impunidad y con el correr de los votos fueron adquiriendo primero una alergia, luego un temor y por  último el espanto de las rejas en ciernes.
   Eso, para la gente es importante aunque como solución por lo que se advierte, es sólo en cuanto a esa sensación de que la justicia es lerda pero llega.
 Lo trascendente, sería que comprobados los ilícitos de los que se acusa a ex funcionarios, de inmediato se ordene la obligación de restituir de alguna manera lo rapiñado, porque de lo contrario, a todo lo arreglarían, los deshonestos, con algunas cuentitas fuera del país.
   Tantos han sido los nombres que pasearon desde sus casas hasta Comodoro Py y de allí a la celda…
   Tantos han sido los casos de saqueo que se fueron ventilando, que nos queda la sensación de un manejo quirúrgico de los tiempos por parte del gobierno, como para mantener viva la memoria de la gente, apegada al sempiterno cortoplacismo que existe en todas las actividades argentinas.
   Sea como fuere, la situación está encaminada hacia un adecentamiento de la función pública lo que no es poco, aunque se levanten voces denunciando otros hechos que involucran a las actuales autoridades y es por eso que se hace necesaria una apelación a la paciencia, a la misma paciencia que tuvimos a lo largo de más de una década para encontrarnos ahora con tantas sorpresas.
   ¿Serán culpables los actuales acusados?
   Que lo diga la Justicia en su momento, será la más saludable noticia para las nuevas y las futuras generaciones.
   Pero cuando tomamos en cuenta que en el devenir nacional se mezclaron tantos elementos como la rapiña, las coimas, el caso Maldonado, la desaparición del submarino San Juan, las revelaciones sobre la muerte de Nisman, el pacto con Irán, el atentado a la AMIA, la renovada ofensa contra los desprotegidos jubilados, el fracasado y “cantado” como pretendido golpe contra las instituciones en el Congreso días atrás y otros asuntos, llegamos a la conclusión que fue un año movido y el que ya tenemos tocándonos el timbre del cercano futuro, sin dudas aportará una enorme carga de definiciones.
   Lo importante, lo trascendente, es que tengamos la grandeza de buscar la reconciliación nacional, el regreso a la cultura del trabajo y el patriotismo suficiente como para plantarnos frente a cualquier delirante y nostálgica intención de quebrar la institucionalidad, porque de eso ya estamos hartos.
   El futuro está en nuestras manos y sería una estupidez que volviéramos a fracasar.

SUFRIR LA LUZ, SUFRIR EL AGUA
   Los cordobeses nos hemos tenido que acostumbrar, entre otras calamidades evitables, a convivir con la inseguridad, a soportar estoicamente los cortes de luz anunciados por las tormentas que presagia el pronóstico meteorológico que las autoridades de la EPEC no leen y después lloran que la culpa es de los vientos, del calor o del frio: las imprevisiones crónicas de “Algas” Cordobesas que sabiendo que hay incendios en las sierras, lo que genera cenizas que taponan las cañerías y nada hacen al respecto y otros desastres que tanto nos afectan pero no mueven las agujas de alarma que el gobierno tiene la obligación de atender.
   Como siempre han vuelto los cortes de luz sin previo aviso, aunque se sabe que los tormentones ocasionan caídas de postes, de árboles y otros efectos colaterales que dañan el tendido de la red eectrica.
   Pero todavía hay restos de un vendaval de dos semanas atrás.
   La EPEC explica que la culpa primero era de los enganchados, después que el culpable era el viento, después acusaron al calor que despierta inusitada demanda y por último la culpa es del frio, porque en invierno se encienden demasiadas estufas.
   ¿No me diga?
   Todo previsible o mejor dicho previsible para cualquiera, menos para ellos, que pese al desastre de servicio ciclotímico que cobran con la tarifa más cara del país, encima premian a los directivos de esa empresa deficitaria con cifras de seis dígitos como reconocimiento a la eficiencia.
   Para la antología del ridículo.
   Algo parecido ocurre con “Algas” Cordobesas, que sabiendo la existencia de incendios, no prepara sus instalaciones ni a sus cuadrillas para atacar las causas antes que se produzca el taponamiento de las redes.
   El resultado es el corte de la provisión de agua, pero ellos siguen mangando aumentos en la tarifa, lo que se concretará en los próximos días, sin que los dueños de la empresa siquiera se pongan colorados.
   La culpa no es del chancho, sino de quien le da de comer, reza este dicho más viejo que la espalda.
   Entonces, ¿por qué no hay alguien que cuestione a los que desatienden a la gente y les aplica los correctivos que establece la ley?
   Todo indica que existiría una especie de silencioso pacto de reciprocidades, en cuanto al respeto por mirar en dirección contraria a las necesidades comunitarias.
   En cualquier sociedad organizada como tal, ya hubiera saltado al menos una autoridad judicial para imponer el respeto por la ley, actuando de oficio.
   Pero estamos en la provincia del cordobesismo, donde el vistagordismo es casi una religión.
   Y hablando de bueyes perdidos, ¿alguien recuerda que la Central Pilar estaría funcionando más de cinco años atrás y así no tendríamos jamás nuevos cortes?
   Porque ese es el gran tema “tabú” que ni siquiera la oposición de anima a tocar.
   ¡Felices cortes de luz para esta noche!
  

TRANSPORTE, BASURA, CAOS URBANO Y TINIEBLAS

   Ya me cansa repetir eso que pagamos el boleto de transporte urbano más caro del país, por servicios que lejos de manejarlo el poder concedente, funciona con las riendas que llevan las otras dos patas de esta relación perversa con los usuarios, que son el gremio y los empresarios del sector.
   Ellos manejan las frecuencias, los recorridos, los caprichos, las faltas de los fines de semana y feriados y negocian las multas que nunca se cobran ni se pagan.
   En una palabra, los usuarios hace tiempo que ingresaron a la categoría de rehenes de esos sectores de poder, porque no cualquiera tiene dos millones de pasajeros para esquilmarlos por adelantado, maltratarlos, dejarlos de a pié, hacerles perder conquistas laborales, consultas médicas, días de escuela y otros compromisos.
   Todo eso se consiguió con prepotencia ejercida en nombre de derechos, cuya ejecución perjudicó a una enorme mayoría de trabajadores privados de un servicio vital como es el transporte.
   Se aplicaron correctivos temporarios y luego las sanciones se diluyeron, hasta que venga una nueva reincidencia que tengan que pagar los sufridos pasajeros.
   Con la recolección de la basura pasa algo parecido, porque trabajan cuando quieren por los barrios que se les antojas, mientras las prestatarias Lusa y Cotreco despilfarran dineros con sus mediáticos mensajes mentirosos sobre calidad de servicio que ya nadie les cree.
   El caos de la ciudad, aunque en parte sea motivado por la gran cantidad de obras que están en realización, tendría soluciones si hubiera alguna coordinación entre quienes se empeñan por hacer cosas que puedan mostrar en tiempos electorales.
   La iluminación en la ciudad no se ha recuperado pese a los esfuerzos, porque reponen mil luminarias y los vándalos destrozan dos mil en un par de días, todo eso por la incidencia de la inseguridad callejera frente a una policía costosamente equipada pero operativamente deficiente por falta de políticas integrales.
   Estamos en el horno, dicen por allí y razones no les faltan a los que así piensan.
    Solo basta una recorrida por la ciudad, para encontrarnos con una realidad a veces dolorosa, por el contraste entre lo bello que tiene y lo abandonada que luce.
   Y a eso, con los impuestos que pagamos, los cordobeses no lo merecemos.
   
LA MEGACAUSA
   Los familiares de aquellas personas privadas de su libertad en el marco de la megacausa del Registro de la Propiedad de Córdoba, me hicieron llegar sus expresiones de anhelo para este año que en pocas horas comienza, y se las quiero leer:
Que vuelva la Justicia:
Que se terminen los inocentes presos, encarcelados por las dudas.
Que se terminen las penas anticipadas, cumplidas sin juicio previo.
Que se terminen las condenas sistemáticas, que justifican los años de prisión preventiva.
Que vuelva la Justicia:
Que se terminen las comisiones especiales, prohibidas por la Constitución.
Que se termine la parcialidad, que recicla los mismos culpables.
Que se termine la íntima convicción, que reemplaza la certeza de las pruebas.
Que vuelva la Justicia:
Que se terminen las investigaciones a medias, que evitan responsabilizar a los altos funcionarios.
Que se termine la desigualdad, que sobresee a los poderosos en tiempo récord.
Que se termine la arbitrariedad, que no busca a los verdaderos culpables.
Que vuelva la Justicia:
Que se termine el absurdo de imputar a cualquiera por estar en una agenda.
Que se termine el atropello de culpar trabajadores y justificar peces gordos.
Que se terminen las muertes en prisión preventiva, que niegan para siempre la justicia.
Que vuelva la Justicia, acompañada por la libertad,  la inocencia, el debido proceso, la imparcialidad, la objetividad, la lógica, la razón, la verdad, la igualdad, el sentido común, el respeto, la conciencia, la jurisprudencia y la ley, porque a todos estos principios, a todos, quienes están a cargo del proceso de la causa del Registro, se los han llevado muy, muy lejos.
Es el anhelo para el 2018 de los Familiares de la causa”. 

LA GOBERNADORA VIDAL Y LOS PREPOTENTES

   En cualquier parte del mundo, ya sea en playas de rio, de mar, en piletas olímpicas o de menores dimensiones, existen los bañeros; los guardavidas que por lo general son pintones, fornidos, de generosa musculatura y físico cuidadosamente trabajado con fierros, dietas y sustancias no siempre permitidas.
   Todos esos atributos varoniles fueron a parar al carajo cuando una mujer ofendida por el maltrato, se les plantó de frente, los encaró, les recriminó su actitud descomedida y exagerada y los tipos terminaron pidiéndole disculpas.
   Eso ocurrió con la señora María Eugenia Vidal, gobernadora de Buenos Aires, cuando un grupo de guardavidas en el centro de Mar del Plata interrumpió malamente la marcha del vehículo en el que viajaba para plantearle una serie de reclamos.
   La funcionaria no se amilanó frente a la fuerza bruta, los increpó y les hizo recapacitar sobre su forma de reclamar, indicándoles que existen maneras respetuosas y civilizadas de hacerlo.
   A los grandotes de pelo en pecho no les quedó otra que acachar la cabeza, reconocer el exceso y a través del dirigente sindical que los empujó a obrar de esa manera irrespetuosa contra una dama, pedir formales disculpas.
   ¿Es un triunfo de la debilidad femenina sobre la prepotencia masculina basada en el número y en el físico?
   De ninguna manera: fue la victoria de la razón por encima de esa acendrada costumbre del apriete y la amenaza.
   Alguna vez muchos dirigentes sindicales, aprenderán que un par de ovarios bien llevados tienen más valor que una docena o más de huevos.

 LAS MODIFICACIONES JUBILATORIAS
   Los dos segmentos de la conversación entre el periodista Gonio Ferrari y el abogado especialista en derecho previsional, Héctor Mario Silvestro, puede ser consultada en la columna de audios, ubicada en el sector derecho de este blog. Las explicaciones brindadas por el asesor sobre cuestiones de los adultos mayores con que cuenta el programa radial
“Síganme los buenos” que emite AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba intentan aportar claridad en una cuestión tan manoseada y controvertida, como es la de las modificaciones introducidas en la ley que regula los porcentajes de pagos a la clase pasiva. Aquello del 82 por ciento móvil, real en su absoluta concepción y percepción, quedó en la historia, dado que los únicos presidentes que lo hicieron pagar fueron José María Guido, Arturo Frondizi y Arturo Umberto Íllia. La vasta experiencia del abogado Silvestro es una garantía para el cabal conocimiento de los recovecos que caracterizan a estas últimas medidas.

EL FANTASMA NO SE RINDE
   Vamos con algo de refrescante historia: al pleito lo inicia Angel Víctor Funes el 18 de febrero de 2014, con la particularidad que había muerto ocho meses antes en Morón, provincia de Buenos Aires.
   Interpuso la demanda ante el juez Cordeiro, secretaría de la Dra. Golzwarh y el patrocinio de los letrados cordobeses Ricardo Flores e Ivanna Boetto.
   La demandada, Cristina Funes, mujer enferma, ocupante de un apetecible terreno a pocas cuadras del shopping de Villa Cabrera donde había nacido, una tapera donde criara a sus hijos.
   En mayo de 2015 declara un testigo -escuche bien- propuesto por el muerto, quien en sus dichos expresa que Víctor había fallecido, por lo que el trámite, quiero suponerlo, tendría que haber terminado allí.
   Continuaron las instancias procesales hasta que se dicta sentencia a favor de una persona inexistente, sin que previamente se hubieran cerciorado los magistrados de recabar informes acerca de la vida o la muerte de Funes, de lo que se desprende que pasaba a ser partícipe necesario de una maniobra sospechosa.
   Mediando otras alternativas demasiado técnicas, resulta que Cristina Funes ya presa del estrés y de la angustia por la condena al desalojo, muere en octubre pasado, a una edad que creo era de 65 años.
   Los hijos inician entonces la declaratoria de herederos razón por la cual el tribunal original se aparta, remitiendo las actuaciones al juzgado donde se tramita el sucesorio.
   La abogada Boetto, según me comentó horas atrás uno de los herederos, comparece con recursos impugnatorios representando al fantasma, fuera del término legal, mediando ocultamiento del expediente y otros ardides similares.
   Y otro juez, pasando por alto que la causa estaba paralizada, habría librado el oficio de desalojo.
   Ahora también me adelantaron que los herederos de doña Cristina Funes habrían interpuesto un recurso en contra de esto que consideran una ilegal manera de obrar por parte de algunos funcionarios.
   Todo un novelón, que dormirá por unos días la siesta de la feria.
   Veremos qué ocurre con el despertar de febrero…