11 de marzo de 2018

S.L.B.: DANIELE Y LA "GRAN CÁMPORA" - EL TEMA ABORTO, DONDE DEBE ESTAR - UNA CGT VERSIÓN TOTALMENTE FEMENINA - LA INFLACIÓN ARTIFICIAL POR LAS DUDAS - MEGACAUSA Y SEMÁNTICA - ARMAS POLICIALES EN MANOS DEL HAMPA - MÁS DE UNA DÉCADA ESPERANDO EL TREN BALA - MACRI NI PIENSA EN VETAR, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 11/03/18 difundido en dúplex por AM580 y FM88,5 ambas de la Universidad Nacional de Córdoba. En la edición n° 506 estos fueron los temas principales:

DANIELE Y LA “GRAN TÍO CÁMPORA”
   Apenas se conoció tiempo atrás la posibilidad que el fragoroso Rubén Daniele no resignaría su condición de líder sindical de los municipales pese a una eventual jubilación o cualquier otra forma de retiro, en los sectores memoriosos de la historia caló profundo aquel claro ejemplo de la candidatura del “Tío” Cámpora a la presidencia de la Nación, como una especie de “baipás” -si es procedente castellanizar el término- que posibilitara una posterior presentación de Juan Perón a un tercer mandato, con el triunfo virtualmente asegurado.
   Tomando como humana esa actitud de apego al poder, se entiende lo del veterano dirigente, que cimentó su estabilidad en el cargo por más de tres décadas, en su costumbre de lograr conquistas a costa del sufrimiento de los cordobeses en materia de iluminación, limpieza de calles, caos del tránsito, desatención en los CPC y en todas las otras dependencias municipales, destrozos en el Palacio 6 de Julio que nunca pagaron como debieran haberlo hecho y otras lindezas que lo consolidaron como un “duro” para sus seguidores beneficiarios, pero un insolente incitador a la violencia, al caos y al vandalismo, para la Justicia y para la enorme mayoría de los vecinos.
   La cuestión para este caso es evaluar la legalidad o no de la maniobra, aunque si ha sido encarada, es porque los libros le dicen que no es ilegal aunque el enfoque ético impondría el respeto por lo elegido en su momento, en cuanto a la sucesora que pasó a ser la versión femenina de un títere de pacotilla, al servicio de una apetencia superior, como a todas luces es la actitud de quien nunca se resignó a un regreso al llano en condición de jubilado.
   Todo esto, en el peor de los casos, no es otra cosa que parte del folklore al que en los últimos lustros nos acostumbró la conducción gremial municipal.
   Lo preocupante es el impacto que sin dudas se abatirá sobre los contribuyentes, sostenedores indirectos del estilo “Papá Doc” en la comuna, eternizando al mandamás de un número superior a los 11 mil empleados acostumbrados a acatar más las directivas sindicales que las operativas, que es por lo que la gente paga impuestos sumamente onerosos en comparación con otras ciudades.
   Si la continuidad de Daniele sirviera para mejorar las prestaciones, a los vecinos poco les importaría mientras no volvamos a la deplorable costumbre del cogobierno con el intendente, a quien en más de una oportunidad desde adentro le escamotearon el poder de decidir para mejorar la calidad de vida de los cordobeses.
   Bienvenido sea Daniele si es para bien, pero sus antecedentes poco contribuyen a que por obligación podamos pensar así.

EL ABORTO, DONDE DEBE ESTAR
   A veces desorienta la actitud de algunos políticos mediocres y de ciudadanos comunes, que es como si aún no les hubiera caído la ficha -como comúnmente se dice- del imperio del sistema democrático recuperado hace ya 35 años tras el alto costo que la sinrazón nos hiciera desembolsar a los argentinos.
   Y es porque los resabios de prepotencia aún están vigentes en ciertos sectores no resignados a la derrota, nostálgicos de tiempos superados cuando desde altos niveles de conducción se les brindara impunidad, apegados a esa sensualidad del poder a la que tantos sucumbieron, sucumben y seguirán sucumbiendo por los siglos de los siglos.
   En el debate ciudadano del tema aborto y como era de esperarse se metieron los partidos políticos cada uno con su prédica y su librito, la Iglesia con su catecismo y mucho de hipocresía porque a la vez escondió durante décadas sus agudos problemas de pedofilia y otras lindezas del mundo financiero; las corporaciones médicas en defensa de su negocio al igual que los laboratorios en pro y en contra, en fin, todo aquel que tuviera algo que decir y que opinar.
   Y vinieron las marchas por el si o por el no, en la que los aprovechados de siempre mezclaron el aborto con la que llamaron década ganada y otros matices, sin acordarse que a lo largo de 12 años y con el Congreso de su lado no fueron capaces de debatir y de legislar sobre el asunto.
    Los fundamentalistas jugaron a ser opositores y llegaron al peligroso límite de otorgar tanto, que ahora caminan por la cornisa que lleva al matriarcado, por eso de no querer aparecer como machistas aplaudiendo al feminismo.
   Bahhh… yo me entiendo.
   Tan mezcladas están las posturas que entrando al terreno del ridículo y la desorientación, no faltaron los manifestantes que reclamaran la aparición con vida de Santiago Maldonado, por lo que es dable pensar en dos alternativas: o estuvieron consumiendo pasta de cuarta, no leyeron los diarios o han vivido durmiendo estos últimos seis o más meses.
   Y volviendo a las mezclas y cócteles incomprensibles, como en el cambalache discepoliano se mezclaron no tan solo la biblia con el calefón sino las lesbianas con  las hetero, los hetero con los gays de paladar rosa y otras menesundas que por ridículas ni siquiera vale la pena recordar.
   Lo cierto es que en el Congreso, al menos en las previas, las cosas para nada están definidas aunque muchos hayan adelantado sus posturas, otros y otras se nieguen a revelar sus íntimas convicciones y los menos se hayan negado a satisfacer la curiosidad periodística que insiste en acosarlos.   
   Y lo más importante de todo, que el delicado tema del aborto está donde debe estar: en el lugar donde se discute, se debate, se esclarece, se ventilan posiciones que van desde lo científico hasta lo religioso, dentro de la madurez que exige el maravilloso ejercicio de la democracia.
   ¿Es que cabe pensar que una cuestión tan delicada, tendría que estar en otro ámbito?
  
¿UNA CGT TOTALMENTE FEMENINA?
   Sería presuntuoso de mi parte si pretendiera que a este comentario se lo fuera a tomar absolutamente en serio, pero algo hay que decir frente a una situación generada a raíz de un par de convocatorias oportunamente planteadas en el seno de la sociedad porteña, bonaerense y nacional.
   Días atrás Hugo Moyano, dueño de una de las CGT en su afán por esquivarle el traste a la Justicia que ya está con el algodón y el alcohol y la jeringa en las manos, movió sus influencias, presiones y lo más trascendente, su chequera, para juntar en su apoyo a una multitud que los buenos calculadores estimaron en alrededor de 150.000 personas, dejando de lado las previsibles exageraciones de los organizadores que siempre en lugar de contar a la gente, cuentan las piernas y de allí los resultados que nadie cree.
   Y en contrapartida y por eso que le llaman la auto convocatoria por intermedio de las redes sociales, el boca a boca y algunas otras generosas promociones mediáticas, se concretó el llamado a brindar apoyo a la postura de si al aborto, para lo cual consiguieron reunir en la capital federal a más de 350.000 personas, cálculos realizados por los mismos sectores que estimaron la cantidad de adhesiones a Moyano. Entonces, si las mujeres con la cuestión del aborto reunieron a tamaña multitud que supera por más del doble a los que llevó Moyano en bondi, con el sánguche, la coca, el tetra y otros estímulos, surge la inevitavble pregunta: ¿por qué entonces no se le ocurre al sector mujeril, armar una CGT exclusivamente femenina?
   Así la lucha por las conquistas del género serían mejor encaminadas, no existirían discrepancias con el sexo opuesto, no tendrían que estar reclamando cupo femenino en las cámaras legislativas, concejos deliberantes, comisiones directivas de clubes, entidades de bien público, asociaciones empresariales o deportivas y en toda otra conducción que necesite un plantel directivo.
   La única ventaja de una CGT exclusivamente femenina, sería que ellas jamás caerían a la torpeza de dejar al mando “a las gordas” por una mera cuestión de femenina coquetería.
   La versión femenina de Baradel sería inviable, lo mismo que pensar a Moyano con exuberancias pectorales o a Barrionuevo con rimmel en las pestañas y las cejas delineadas.
   Estas serían las ventajas menos importantes de una CGT exclusivamente femenina, de la que no estamos lejos, si es que sigue avanzando esta corriente que a lo mejor sin proponérselo -suena esto muy difícil- que los argentinos seamos víctimas de un matriarcado.
   Pero quedará una duda: ¿a cuál de las CGT se afiliarían lesbianas, gays, binormas, indecisos e indecisas?
   ¡Vaya dilema…!

LA INFLACIÓN ARTIFICIAL
   No es necesario ser técnicos ni expertos para caer en cuenta que nos informan de la inflación, que es casi insignificante por eso de un par de puntos, pero cuando vamos al supermercado, compramos zapatos, ropa o medicamentos, nos encontramos con precios que con relación a un mes antes, nada más, han aumentado al menos un 20 o 30 por ciento.
   ¿A qué se debe? La explicación a lo mejor es reduccionista de mi parte, porque los comerciantes y empresarios han vuelto a caer a aquel famoso “por las dudas” que tanto afectara los bolsillos de los argentinos en tiempos no tan lejanos en el almanaque, pero penosamente frescos en la memoria colectiva.
   Y si uno se toma el trabajo de conversar con algún especialista en costos reales o experto en compras, se llevará la sorpresa de saber que los márgenes de utilidades que aplican en las etapas que van desde la producción a la llegada al público, son desmesuradamente elevados, con casos que holgadamente superan el 300 por ciento de los valores primarios, y eso es un abuso ya intolerable para la sociedad.
   Siempre desde el poder nos exigen sacrificio a los argentinos, en lugar de legislar para ponerles un límite a los comerciantes y empresarios que son verdaderos y ocultos formadores de precios, que ahora lloran frente a una perspectiva de que se abran las importaciones, para evitar ese “por las dudas” al que tanto adhieren los inescrupulosos.
   Además, si aquí fuera parte de nuestra cultura castigar a los deshonestos que lucran con la vocación consumista e hiciéramos lo que hacen los europeos de negarse a comprar y que los malos comerciantes se fundan o deban comerse su mercadería, distintas serían las cosas.
      A eso nos están llevando los pícaros angurrientos que privilegian sus ganancias por encima del sufrimiento de la gente con los alimentos, los medicamentos y todo lo que sea susceptible de ser comprado.
   No se quejen si se abren las importaciones y lloren por el peligro que se abate sobre las fuentes de trabajo, que es real, pero hagan las cosas para proteger su capital, la estabilidad laboral, el sinceramiento de precios y utilidades y el bienestar de la gente.
   Alguna vez deben contribuir, los empresarios, con el “sacrificio” de ganar menos por angurria y por solidartidad, servir a la sociedad que los sostiene.
   Eso es de buena gente…

LA MEGACAUSA Y LA SEMÁNTICA
   Con gran despliegue, incluyendo ilustraciones, letras destacadas y copia de la  Resolución, un matutino de nuestra Córdoba publicó hace unos días que la Corte Suprema de Justicia de la Nación había rechazado el Recurso de Queja del empresario Petrone y que su condena quedaba firme.  
   En la edición del día siguiente debió aclarar que en realidad el Recurso desestimado no era por la sentencia condenatoria, y que ésta aún aguarda respuesta. Menciono la causa de Petrone porque desde el mismo medio se la enarbola y se la proclama como integrante de la megacausa del Registro de la Propiedad, aunque con marcada desigualdad a la hora de informar, o más bien de mediatizar.
   También pertenecen a la causa del Registro muchos hombres y mujeres que padecieron años de prisión preventiva y luego fueron absueltos. Por si no se entiende: estuvieron más de dos años encerrados y eran inocentes.
   Y son parte también, los hombres y mujeres que fallecieron en prisión, sin haber sido juzgados. Murieron entre rejas, siendo inocentes. Y son parte además, los altos funcionarios del gobierno denunciados concretamente en los juicios.
   Todos ellos tienen nombre y apellido, pero vaya Dios a saber por qué, el diario no los publica como así tampoco aparecen  fotos ni comentarios.
   Es lícito entonces preguntarse de dónde, cómo y quiénes mueven los hilos de la información y con qué intereses.
   ¿Se responde a la conciencia del deber o a la conveniencia de la ocasión? ¿Son los imputados “sujetos” de derecho o están “sujetos” al uso del Poder?
   La confusión semántica practicada en esta causa, penosamente la ha transformado en gran injusticia.  

SIGUEN  APARECIENDO  EN  PODER DEL
HAMPA ARMAS ROBADAS A LA POLICIA

   Poco a poco, posiblemente con demasiada lentitud y no por mérito de los investigadores ni por el trabajo interno de la fuerza, vienen apareciendo las armas que robaran no tan solo de la mismísima Jefatura de Policía sino también de otras dependencias que se supone cuentan con lugares seguros para depositarlas y tenerlas a resguardo de repudiables tentaciones.
   Parecía del imaginario popular aquello que los malos hombres de azul no tan solo se robaban las armas tratando de no dejar huellas, sino que había casos que “las alquilaban” al hampa con las que cometían ilícitos y que luego las recuperaban.
   Todo eso ahora viene fortaleciéndose como una delictiva práctica de los policías deshonestos y en estos últimos días han venido apareciendo “fierros” utilizados por elementos del hampa que incluso dispararon proyectiles que mataron a sacrificados policías.
   Surgen entonces más dudas e interrogantes acerca de la gestión de las autoridades de la institución en los últimos años, sumado a la inoperancia o ceguera del ministerio respectivo, del área de seguridad y de la mismísima gobernación, organismos que poco se han preocupado por ofrecer a la población, alguna explicación coherente, más allá de la sempiterna promesa de investigar cada caso.
   En cualquier país del mundo con un mínimo sentido de la organización y la responsabilidad, ya hubieran rodado varias cabezas como consecuencia de la ineptitud de gobernar, pero aquí en lugar de esa saludable costumbre, se limitan a enroques pero siempre en la palestra están los mismos.
   Tengamos alguna vez la grandeza, o que la tengan los gobernantes, de ser fieles al juramento que hacen y repiten cada vez que asumen un cargo, jurando por la Biblia, el honor o la guía teléfonica, de aquello que si así no lo hiciere, que Dios y la Patria se lo demanden, porque eso jamás llega.
   Una porque Dios es abstracto y la Patria a veces no tiene quienes accionen o a todo lo manejan a su antojo, incluyendo la propia impunidad de quienes manejan el poder.

MÁS DE UNA DÉCADA ESPERANDO EL TREN BALA
   No siempre es grato el festejo o la conmemoración de algún acontecimiento, porque depende en todo caso de qué se trate, si la memoria nos lleva a momentos placenteros o nos trae evocaciones que generan broncas, frustraciones e indignación.
   No es lo mismo festejar un cumpleaños con cotillón, abrazos y burbujas que el aniversario de una partida sin retorno, por ejemplo.
   Y hablando de recuerdos todavía me rondan aquellos viajes en el “Rayo de Sol” del Mitre hasta Retiro en 11 horas, con el placer de gozar buena comida correctamente regada para volver al camarote o al pullman con la satisfacción pintada en el rostro, o el mismo trayecto en el “Serranoche” que hacía idéntico recorrido y partía desde la estación Córdoba un par de horas después que en el Rayo de Sol, pero no tenía camarote.
   El progreso universal nos trasladaba a la realidad europea o a la japonesa, con trenes de velocidades alucinantes como por ejemplo más de 300 kilómetros por hora, lo que hacía suponer que entre nuestra ciudad y Buenos Aires el viaje se reduciría cuando mucho, a menos de 3 horas.
   Y cuando creíamos que el progreso para nosotros había pasado y sin detenerse, en el 2008 los progresistas gobernantes argentinos se emparentaron con empresarios franceses y creo que también con algunos chinos, de donde surgió el rimbombante, esperado y fantástico anuncio: ¡en tres meses se iniciaría la construcción para la puesta en servicio de un “tren bala” que correría entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba!
   Para no pecar de detallista, es preferible en este punto reproducir algunos párrafos del diario “La Nación” (que no había sido acusado de “mentiroso”) fechado el 17 de enero de 2008: “Como si el sistema ferroviario argentino estuviera en pleno auge, se prevé que dentro de unos 60 días comience la construcción de un tren de alta velocidad, eléctrico, que unirá las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó ayer (16/01/08) el decreto de adjudicación al grupo Veloxia, liderado por la firma Alstom”.
   El matutino agregaba que al acto asistieron entre otros el ministro de Transportes fránces, Dominique Bussereau; el embajador de Francia en la Argentina, Fréderic Baleine du Laurens; los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli; de Córdoba, Juan Schiaretti y de Santa Fe, Hermes Binner; los ministros de Planificación, Julio De Vido, y de Economía, Martín Lousteau y el secretario de Transporte (y mentor del proyecto), Ricardo Jaime, además de los representantes de las empresas que integran el grupo Veloxia.
   Se supo que el tren llevaría como nombre “Cobra” y la Sra. “K” subrayó que “se está dando un salto importante a una modernidad diferente, a una Argentina diferente, que viene a complementar un desarrollo en materia de articulación vial, de comunicación, de transporte que se desarrolla en todo el país".
   El ministro galo Dominique Bussereau afirmó que "aportará progreso y desarrollo y la Argentina será el primer país en el continente que tendrá este tren". Generará unos 5000 puestos de trabajo directos y 20.000 inducidos durante la construcción de la obra. El tendido de 710 kilómetros de vías, que unirá las tres ciudades más pobladas del país, se cubrirá con frecuencias de tres trenes diarios que desarrollarán velocidades de entre 250 y 300 kilómetros por hora. Las estaciones previstas son Buenos Aires, San Nicolás, Rosario, Marcos Juárez, Bell Ville, Villa María y Córdoba.
   Recordemos asimismo que la “década ganada” aportó lo suyo, al conseguir que el viaje en tren entre Buenos Aires y Córdoba se hiciera nada menos que en 18 horas.
   No se sabe cuánto dinero se gastó desde entonces -enero de 2008- en consultorías, estudios de factibilidad, adecuación de estaciones y otros rubros fantasmagóricos, para que de golpe y porrazo se dejara de hablar del quimérico e ilusorio tren.
   No es por cometer la imprudencia de adelantarnos a la historia, pero bueno sería con el tiempo, aunque pasaran otros 10 o más años, que nos preguntáramos ¿De Vido cobra?, ¿Jaime cobra?, ¿Scioli cobra?, ¿Loustau cobra?, ¿Ella cobra?, ¿El “Gringo” cobra?...
   Es poco probable que ninguno de ellos haya quedado en la vía, aunque será también la historia si es que la Justicia interviene para dilucidar todo ese entramado, la que determine entre otras conclusiones que si algo bueno se hizo con ese extravagante proyecto fue denominarlo de esa manera, dejando de lado el facilismo y la obviedad de bautizarlo “tren fantasma”.
   A diez años de aquello, es para reír… y también para llorar.

MACRI NO PIENSA EN VETAR, SALGA
COMO SALGA LA CUESTIÓN ABORTO

   Ya lo anunció el presidente  Macri, gato para muchos, que no piensa vetar lo que resuelva el congreso con relación al controvertido tema del aborto si no se ajustara a su criterio.
   Con esto, el destinatario de algunos hits tribuneros de las últimas semanas, les ganó de mano a quienes ya están maniobrando para elaborar su queja suponiendo que el ex titular de los boquenses punteros en el campeonato, interviniera para alterar lo que resolvieran en ejercicio de la democracia, los legisladores que todos votamos, precisamente para que legislen.
    Y  aquellos llorones de tiempos pasados aunque no tan lejanos, que tengan la hidalguía de callar cuando se habla de vetos presidenciales y de maltrato a los jubilados, para lo cual debieran recordar que con los fondos de la Ansses ayudaron a empresas amigas al borde del colapso, sostuvieron el fútbol para todos, los autos para todos, el pescado para todos y otras gangas, en desmedro del dinero que les correspondía a los pasivos.
   Y que una vez, cuando la Justicia ordenó pagarles y liquidarles el 82 por ciento móvil, Ella, la que ahora quiere volver, vetó prolijamente el instrumento que establecía justicia para los más viejos y postergados.
   Una de las mayores expresiones de respeto al sistema democrático, se me ocurre pensar y sostener, es jamás torcer la voluntad popular legislada a través de los representantes del pueblo.
   Todo lo que se haga en contrario, bien puede ser tomado como una expresión de intolerancia, prepotencia y autoritarismo.

   Y de esas porquerías, los argentinos ya estamos más que hartos y no merecemos que nada de eso nos pudiera volver a ocurrir.