1 de abril de 2018

S.L.B.: LA PASCUA Y SU SIGNIFICADO - SCHIARETTI, MUY "GENEROSO" CON LOS VIEJOS - CLOACAS SIN ATENCIÓN, SEGURA CONTAMINACIÓN URBANA - LA MEGACAUSA EN ESTA FECHA ESPECIAL - LLAMATIVO APURO POR LAS CANDIDATURAS - LAS MALVINAS JAMÁS DEJARÁN DE SER NUESTRAS - LOS ARGENTINOS Y LA SELECCIÓN NACIONAL DE FÚTBOL, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del domingo 1/4/18 emitido por las emisoras de Radio Universidad de Córdoba.

UNA FIESTA DE LA CRISTIANDAD
       Si a la festividad pascual de hoy  la despojáramos de sus connotaciones religiosas, quedaría solo el marco de la reunión familiar, ampliamente convocante, bulliciosa y por lo general dentro de un tentador escenario gastronómico donde el lucimiento es para el ácido úrico y el colesterol.
   Es por eso que al enfocarlo desde el mirador de la fé, es el reencuentro con la vida; es la resurrección de los valores y es, en suma, un anhelo de reconciliación universal.
   Roguemos que al menos sirva para eso.
   En el seno de la familia, que es la base de la sociedad, las rencillas y las diferencias terminan cuando prevalece el atávico y fraternal concepto de unión que la consolida; el amor, la tolerancia y el sentido solidario.
   Se me hace que comparándola con la ciudad ocurre lo mismo, pero en escala mayor, porque la ciudad es la casa grande de la gran familia, donde convivimos.
   Ni que hablar entonces de la situación en la provincia y en el país, que nos demandan siempre mayor indulgencia, para combatir la propia y cerrada incomprensión que por lo general  se ha enquistado en muchos de quienes nos gobiernan.
   Que esta Pascua, fiesta religiosa para la mayoría, y sin distinción de creencias, sirva también a la hora de plantearnos la reconciliación nacional, en momentos críticos para los argentinos postergados y marginados, pese al maquillaje de frescura y lozanía que se busca imponer.
   Porque para convivir en un espejismo, los que hemos llegado a cierta edad ya no soportamos la cosmética.
   Y menos aún, como mágica solución a los problemas.
   Como síntesis de este día de gloria para la cristiandad, permítaseme salir de los carriles normales y ofrecerles poesía.
   La Pasión de Jesucristo, en el enfoque lunfardo de Francisco Otero Pizarro: su título, “Dos ladrones”:

Hay tres cruces y tres crucificados.
En la más alta, al diome, el Nazareno.
En la de un guin lloraba el chorro bueno
mangándole el perdón de sus pecados.

Escracho torvo, dientes apretados
mascaba el otro lunfa el duro freno
del odio y destilaba su veneno
con el rechifle de los rejugados.

¿No sos hijo de Dios? ¡¡Dale!! ¡¡Bajate!!
¿Sos el rey de los moishes? ¡¡Arranyate!!
¿Por qué no te bajás? ¡¡Dale, che guiso !!

Jesus ni se mosquió. ¡ Minga de bola !
y le dijo al buen chorro estate piola
que hoy zarparás conmigo al Paraiso.



SCHIARETTI  ES  GENEROSO CON  LOS  VIEJOS
PERO LOS CHINOS LE VENDIERON UN TRANVÍA
   Realmente fue para sorpresa leer en diarios de días atrás que el gobierno de la provincia había puesto en marcha un programa, otro más de los que hay, que nació denominado Plan Córdoba Mayor, según se proclamó, para consolidar la atención integral de los adultos, en este caso que hayan superado los 60 años.
   Es loable la preocupación por tal segmento etario, injusto destinatario de carencias y de olvidos, y es sugestivo que lo hagan especialmente en tiempos que comienzan a moverse las candidaturas y los padrones, tras la correcta lectura técnica y el minucioso estudio que seguramente se hizo del último resultado electoral, cuando precisamente los viejos como represalia al despojo que sufren con sus jubilaciones, le enviaron en las urnas un mensaje a los patrones del cordobesismo.
   Son votos que imperiosamente necesitan recuperar si es que pretenden sustentar el estilo de ”tomala vos, dámela a mí” entre Schiaretti y De la Sota o el candidato que surja de la misma corriente política que necesita la continuidad para aventar ciertos riesgos posteriores si eso no se dá.
   Es una mayúscula hipocresía por una parte anunciar planes de protección y por la otra hacer oídos sordos a la obligación de no descontar el impuesto a las ganancias a los pasivos, y no haber miras de devolver lo mal incautado hasta el momento.
   Y otro capítulo de este sainete de gastos fantásticos en anuncios de obras, nadie sabe qué pasó con las inversiones que harían los chinos para los gasoductos troncales, porque jamás se inició la obra como se anunció un par de años atrás con dinero que venía desde tan lejos.
   Ahora parece que la artillería del mangazo apuntó sus cañones al mundo árabe y de allá volvieron nuestros gobernantes con su permanente sonrisa de triunfo, informando que esos árabes a los que visitaron en misiones sumamente costosas, se peleaban por ayudarnos con sus petrodólares.
   Por el hecho de tener personalmente muy buenas relaciones con ciertos niveles de mando allá por los emiratos y toda la región, estaría bueno darse una vueltita por allí, ahora que los pasajes están más accesibles, para auscultar lo que dicen ellos, porque las versiones no siempre coinciden ni se ajustan a la realidad.
   Córdoba, según comentan los entendidos, ha llegado a un elevado nivel de endeudamiento razón por la cual desde el poder ya no es tan simple encontrar mecanismos de recaudación como para detener la bola de nieve que es la deuda provincial: tenemos la energía más cara del país, los impuestos más elevados de la región, la presión tributaria que no se estanca y otros detalles que juegan en contra de los cordobeses.
   Atender a los más viejos o menos jóvenes si se prefiere, significa aportarles calidad de vida y dignidad y no hacerlos partícipes ni víctimas de las debacles económicas de las que los gobernantes difícilmente se hacen cargo, porque las culpas son siempre ajenas.
   Eso, sumado al despojo a los jubilados y al cuento chino de los gasoductos, coloca al cordobesismo al borde del “orsay” político, tal como se avizoró en las recientes elecciones.
   Es probable que con el aire de suficiencia con que se encaran las negociaciones en el exterior, se hayan formado una íntima imagen de seriedad y cancherismo, olvidando que tanto los chinos como los árabes no son lo tontos ni lo cándidos que aquí muchos imaginan, porque tienen dinero para regalar.
   Tienen en la vida y en el comercio unos añitos más que nosotros…
   Por todos estos detalles, bien vale repetir el título: Schiaretti  es  generoso con  los  viejos pero los chinos le vendieron un tranvía

LAS CLOACAS SIN ATENCIÓN,
PELIGROSA CONTAMINACIÓN


   El festival provincial de la caca puede ser gozado ya casi en cualquier esquina del éjido municipal cordobés, en primera fila, sin mezquinarle nariz y brotando la indignación en la misma medida que lo hacen las hediondas aguas servidas.
   En cualquier otra ciudad civilizada del mundo, existen cuadrillas especiales de emergencias para solucionar estas situaciones cuando se dan, con reacciones que no van más allá de dos o tres horas en actuar.
   Pero entre nosotros no, porque los chicos del Suoem trabajan de lunes a viernes y para colmo nos agarró el fin de semana extra largo para desgracia de quienes están acosados por la porquería que se estaciona frente a sus casas sin que nadie haga nada para solucionarlo.
   Ese es uno de los problemas emergente de la falta de autoridad en la ciudad, porque aunque sea justo reconocer que se están haciendo obras en las peatonales, con los desagües, en las calles de barrios y otros emprendimientos, las deudas mayores con la sociedad cordobesa tienen dos símbolos: el transporte urbano que seguirá siendo una porquería hasta que aumente el precio del boleto y las cloacas, hasta que en una de esas tengamos la suerte que la mierda invada la casa o el frente de algún alto funcionario.
   Todavía queda un día y medio para sufrir porque mañana es feriado.
   Habrá que ver el martes temprano, cuánto tiempo tardan las cuadrillas en salir a solucionar este drama que más que afectar a la nariz y provocar nauseas, es un peligroso foco de infección que nos perjudica a todos.
   Por ahora y lamentablemente ha vuelto el sarampión y roguemos que de la mano de la inacción municipal, no nos invadan otras pestes.

MEGACAUSA Y PASCUA FELIZ
   Este tiempo tan especial de Pascua es el que nos marca el aniversario de ocuparnos de la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba,  inquietud generada por el dictado de la prisión preventiva que se usó como regla y no como excepción.
   El año pasado repasamos las noticias de cada  Pascua, como la presentación de la Federación Argentina de Colegios de Abogados ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación preocupada por la falta de cumplimiento de las garantías constitucionales en nuestra provincia,  el fallo del Alto Cuerpo en 2014, instando al Poder Judicial de Córdoba a ajustarse a la normativa nacional e internacional, y la reflexión sobre los inocentes presos de la historia, como Jesús, Gandhi, Mandela, Luther King y tantos otros, víctimas de las conveniencias políticas de los poderosos de turno.  
   Y continuamos transitando el 2017 con los  juicios repetidos siempre a los mismos, la persistencia de la comisión especial que juzga,  y  la falta absoluta,  de altos funcionarios entre los acusados.  
   Fue noticia destacada en este año que el Juez de Control Esteban Díaz, haya sido denunciado por el Fiscal Gavier, por haber recibido coimas para liberar a un preso, ante lo  cual el sindicado le reclamó, como echándole en cara,  todas las veces que le había dado la razón en la causa del Registro.
   Hace pocos meses, aunque con menos difusión, se conocieron denuncias concretas contra un alto funcionario en relación a  inmuebles.  Pero de estos últimos temas poco se ocupan los poderes,  se mantiene silencio, o se resuelve, como se informó hace dos días para el caso del Juez Díaz, archivar la causa.  
   Lo que deja claro, entonces, que para los injustamente presos del Registro de la Propiedad de Córdoba,  no ha llegado aún la Pascua de salir de la injusticia y la opresión.

EL APURO POR LAS CANDIDATURAS

   Cualquier desubicado espectador pensaría que las elecciones para gobernador, legisladores y presidente son de aquí a cuatro o cinco meses, porque la enorme mayoría de los políticos ha desempolvado el gesto simpático de captar sufragios y se ha lanzado a la arena con el promesómetro activado a su máxima potencia.
   ¿Por qué tanta prisa?
   ¿Tienen miedo que si no hacen la punta, vengan  otros y les escupan el asado?
   ¿Están íntimamente inseguros de hacer buen papel y se apresuran antes que la situación se agrave, lo que no sería anormal?
   ¿Buscan primerear para neutralizar a otros que pasando el tiempo, puedan erigirse en candidatos con mayores posibilidades de triunfar?
   Todas estas son simples, argentinas y humanas alternativas que es necesario manejar, para que alguna vez entendamos a esta casta ciudadana que son los políticos, muchos de los cuales vienen prendidos de la teta estatal desde lustros atrás y no se vislumbran cercanías del destete.
   Porque debe ser tan difícil como cuando a los dos o tres años nos querían hacer dejar el chupete con miel con el que nos venían entreteniendo.
   Dentro de este panorama, digamos folklórico de la situación, está la pregunta ineludible que con absoluta certeza se está haciendo la ciudadanía: ¿por qué en lugar de pelearse interna o externamente por algo momentanemente intangible, no se dedican a gobernar?
   Se está agotando la paciencia ya no tanto por la ineficiencia de muchos funcionarios, sino simple y llanamente por la irresponsabilidad de no asistir a sus tareas, de no recibir a la gente, de no gestionar en el compromiso que asumieron antes que los votaran o los designaran al frente o en las escalas intermedias de cualquier función pública.
   Señores… y también señoras y señoritas de la política: ¿han pensado alguna vez que nuestro pueblo, en base a carencias y promesas incumplidas, cada vez cree menos en ustedes?
   Eso debiera preocuparlos, en lugar de estar peleando por un chupetín al que todos ya le han pasado la lengua.


LAS MALVINAS JAMÁS DEJARÁN DE SER NUESTRAS
   Todos los gobiernos, desde aquel lejano 1982 cuando perdimos la guerra pero ganamos la tranquera que nos abría el camino hacia la reinstauración de la democracia, se han venido ocupando unos más y otros menos, del tema Malvinas como causa nacional.
   No es momento de evaluar lo realizado, porque los resultados serían bochornosos para todos, desde la payasada de enviarles peluches a los kelpers hasta algo muy parecido al injusto olvido.
   La causa Malvinas es algo así como una escarapela extra que los argentinos tendríamos que lucir en el pecho, precisamente para obligar a quienes algo pueden hacer, que es un compromiso contraído con la historia y con los mártires que quedaron allá enterrados en la turba irredenta de las islas, que jamás dejarán de ser nuestras.
   Dejemos de lado por ahora con sentido de indulgencia, aquella escandalosa actitud de quienes creíamos hermanos chilenos, cuando ayudaron decididamente a los filibusteros británicos en la consolidación de su despojo.
   El hecho de haber instrumentado y facilitado ahora que los familiares de los héroes caídos en combate hayan podido llorar ante las tumbas de sus seres queridos, es un símbolo que refuerza nuestro sentido de posesión, que no necesita del delirio de un general etílico para reclamar por nuestra pertenencia.
   Seamos consecuentes con la historia y con la memoria: demasiado dolorosa fue la derrota, aunque indirectamente haya acortado la vigencia de la dictadura militar más sangrienta que hayamos conocido.
   Y nos hagamos el patriótico compromiso como ciudadanos y en eterno homenaje a nuestros muertos, de aplicar también en este asunto aquello de verdad, memoria y justicia.

NOSOTROS Y LA SELECCIÓN DE FÚTBOL
   Es cierto que en nuestro país tenemos millones de directores técnicos de fútbol, que habitualmente se reúnen en bares, confiterías, peluquerías, clubes de barrio, oficinas públicas, despachos de empresas privadas  y otros recintos.
   Debe ser por eso que tanto cuesta poner de acuerdo a tantas posturas técnico-deportivo-estratégicas que cada uno dice tener como solución a la ciclotimia de nuestro equipo nacional, integrado por costosas glorias cuya mayoría luce en el exterior porque entre nosotros no hay quien les pueda pagar lo que dicen merecer.
   Pero hay detalles que hasta desorientan a personas como es mi caso, que de fútbol como siempre lo dije lo único que sé, es que se juega con una red al medio.
   Ver jugar al endiablado Messi es una delicia, al igual que la sobria “cancha” de Mascherano, los quites de Biglia o la contundencia del Kun Agüero y la calidad de Higuaín aunque erre penales sin arquero en la valla adversaria.
   Suele ser una delicia el toque y toque, el manejo y cuidado de la pelota y en momentos hasta cae simpática esa trola costumbre de jugar hacia atrás, sacrificando estado físicos, cada vez que tienen que comenzar de nuevo la jugada.
   Todo esto, en el análisis de un  simple diletante del fútbol que no se anima a discutir el tema ni con una mujer.
   Sin embargo y por pura lógica e intuición me hago esta pregunta: ¿por qué carajo Giampaoli o como mongo se llama, no lleva a Dybala que la está descosiendo en la Juve?
   Con “la joya” en la cancha, por lo menos hubiéramos perdido por 6 a 3 con España y el drama no sería tan grave…