16 de junio de 2019

S.L.B.: EN EL DÍA DEL PADRE - RONDA DE FÓRMULAS Y CANDIDATOS, TIEMPO DE SORPRESAS - INFLACIÓN, DÓLAR Y TASAS EN BAJA Y LOS PRECIOS EN AUMENTO - LA MEGACAUSA Y LA INJURIA DE LA PRISIÓN PREVENTIVA COMO NORMA - INQUIETUD POR TESIS EN NUESTRA U.N.C. - SEGUIMOS RECIBIENDO TELEVISORES PARA REGALAR A CENTROS DE JUBILADOS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” correspondiente a la accidentada edición del 16/06/19 por Radio Universidad de Córdoba, debido al prolongado corte en el suministro de energía eléctrica y a otros problemas colaterales no imputables a la Producción del programa. El espacio se vio notoriamente reducido. Rogamos a nuestra audiencia sepa disimular tal situación.

Homenaje al recuerdo de mi Viejo
EL DIA DEL PADRE PARA EVOCACIONES,
CARIÑOS, REENCUENTROS  Y  ABRAZOS
   Mi Viejo el “Coco” y “Roncoroni” para algunos, era campeón mundial de luchita con almohadas, de fumar rubios, de encandilarse con morochas y de trabajar más de 24 horas diarias.
   Fue guarda de tranvía, oficinista en la Compañía de ese servicio, empleado administrativo en Casa Vives, una sastrería de la calle Dean Funes y los fines de semana, boletero en el Hipódromo de Barrio Jardín. Era en síntesis un adicto al trabajo y por suerte sus hijos heredamos ese saludable vicio.
   Se casó joven con la Celia, morocha bonita, dama de una acomodada familia santiagueña que tenía su raíz italiana en el abuelo Alejandro quien en su vida, siempre, almorzaba una presa de pollo sin piel y una taza de cuajada, eso que el modernismo ahora le llama yogurt.
   La Celia y el “Coco” Arturo Jorge Ferrari tuvieron cuatro varones y me tocó ser el segundo.
   El tema fue que el Coco, peronista de los de antes o sea de Perón, se preocupó en progresar y llegó primero a ser ecónomo y luego administrador del que ahora se llama Hospital Córdoba y por aquellos años fuera “Eva Perón”.
   Ocurrente, jodón, buen amigo, solidario, respetuoso y exageradamente responsable en cualquiera de sus trabajos. Pero la vida -su corta vida- no fue lo generosa que el “Coco” ampliamente merecía.
   Había nacido pisciano el 8 de marzo de 1912 y partió demasiado joven a los 42 años de edad por un mal fulminante pero desde aquella vez, en lugar de sentirme solo, sabía que siempre me acompañaba.
   Porque me enseñó y todavía me enseña a ser buena persona, a trabajar por el diario sustento, a respetar al prójimo y a ser solidario con quien lo necesite.
   Y me enseñó como su ejemplo todavía vívido y siendo yo un pendejo casi enano y gordo con 15 años, a ser padre.
   Ahora sin que esto signifique sacralizar al Coco ni universalizarlo como modelo, estoy seguro que donde esté allí donde nos transformamos en energía, debe sentirse más que orgulloso de su siembra.
   Por allí se me instala en el alma un sentimiento de culpa frente a la injusticia de haberlo perdido así, tan repentinamente cuando tenía un poquito más de la mitad de mis años actuales.
   Pero así es el destino.
   ¡Feliz día, Coco!

Días de febriles negociaciones
LA RONDA  DE  FÓRMULAS  Y  ACUERDOS
FUE UNA LARGA CADENA DE SORPRESAS
   Desató una serie de sentimientos que fueron creciendo desde la sorpresa, pasó luego a ser algo parecido al estupor, se transformó más tarde en desorientación para llegar, tras un andar casi errático y fue transformándose en esperanza, sin distinción de banderías.
   Si de evaluar estrategias, trenzas y acuerdos se trata, lógico es partir desde aquello que la política es el arte de lo posible, pese a que no faltan en ese ámbito los que pretenden estar por encima de sus propias e insuperables limitaciones porque según quien sume dos más dos no siempre son cuatro ni seis menos cuatro no siempre son dos.
   Debe ser por esos factores que contradiciendo a la historia los radicales y los liberales se enfrentarán al dilema ideológico de votar a un peronista y muchos que supieron disfrazarse de peronistas con su base y cuna derechosa, compartirán expectativas en las urnas abrazados a cierta izquierda setentista, esa que el “Potro” Juan Domingo supiera mostrarles, vaya ironía, tarjeta roja en Plaza de Mayo.
   Las encuestadoras algunas de ellas reconocidas inductoras de conductas electorales, ya están operando en lo suyo y al compararlas, es cuando más se advierte la ilógica de cifras tan opuestas en consultas realizadas en un mismo escenario ciudadano.
   La suerte no está echada ni mucho menos porque unos se afirman en una cierta tendencia a la mejoría de la situación económica, en contraposición a quienes planean y operan buscando reinstalar la inestabilidad y el malestar social.
   Gustavo Le Bon decía: “Gobernar es pactar; pactar no es ceder. Uno de los hábitos más peligrosos de los hombres políticos mediocres es prometer lo que saben que no pueden cumplir. Es una ilusión creer que los hombres de Estado pondrán en sus actos la energía manifestada en sus discursos”.
   Considero en lo personal que lo bueno de los acuerdos es lo que -más allá de los resultados- queda como remanente, consolidado en el hecho de haber tenido la madurez y la grandeza de haber actuado con fidelidad a las propias convicciones dentro del incomparable marco del respeto a la Constitución y a la Democracia.
   Ortega y Gasset sostenía que “cuando se tiene el corazón lleno de un alto empeño, se acaba siempre por buscar los hombres capaces de ejecutarlo”.
   Los argentinos no merecemos escribir una historia plagada de crisis y desencuentros, arrastrados por egoísmos y desmedidas apetencias de poder, factores que nos llevan a recorrer un camino de inestabilidad que lleva al fracaso, esté quien esté en la Rosada y en la Quinta de Olivos.
   Bien vale entonces citar a Antonio Maura y su sabiduría al definir que “en política los errores se corrigen; lo que no se devuelve son las oportunidades”.
   No perdamos una más de las que hemos tenido, aferrándonos a Octavio Paz quien dijo “La Democracia no puede vivir sin la oposición pero una oposición ciega puede destruirla”.

Curiosa dicotomía
INFLACIÓN, DÓLAR Y TASAS  BAJAN
Y LOS PRECIOS NO DEJAN DE SUBIR
   Más que comentarios en el asunto que mezcla inflación, dólar, tasas y precios uno se enfrente a la obligación de plantearse varios interrogantes porque la situación ofrece muchas más dudas que certezas. Primero, si la inflación fue de 3 puntos y chirolas, por qué muchos precios se ajustaron a la medición anterior que fue más alta.
   Segundo, si el dólar tuvo una caída y la tendencia es en baja, la misma pregunta anterior para lo cual dicen los que saben que no hay respuesta porque hay productos atados al dólar sólo cuando sube y nunca cuando su cotización se deprime.
  Y si las tasas tienen propensión a la baja, lo que abarata el precio del dinero que te prestan, nada hace pensar al empresariado que es buen momento para bajar los precios al consumidor, que es el último tramo de esta poco graciosa historieta.
   Y es llegada la hora, otra vez y van varias, de ocuparnos del último tramo del proceso de comercialización que es la llegada al sufrido y a la vez imprescindible consumidor, o sea el estoico que recibe las bofetadas.
   Porque si la inflación, el dólar y las tasas vienen cayendo, que por favor alguien me explique con fundamentos serios y entendibles por qué cuernos las cosas -salvo honrosas y contadas excepciones- siguen su imparable ascenso hacia las nubes de la privación por la alevosía de los auténticos formadores de esos precios.
   Los supermercadistas en tal sentido se declaran inocentes y debiera ser una obligación del Estado protector y sensible, velar por un control que garantice transparencia en todas las operaciones comerciales así sea la venta y la compra de un auto, de una casa, de un televisor o de un paquete de grisines.
   La gente merece y más en los momentos de crisis que el Estado la ampare al menos en la diaria lucha que el consumidor sostiene contra quienes buscan esquilmarlo, lo que por lo general consiguen.
   Por eso de los precios desorbitados es que cada día aparecen más distantes los alimentos, los autos, la vestimenta, el confort del hogar y lo que es más lastimoso, los medicamentos.
   Así las cosas, llegamos a la triste conclusión que en un país tan rico como el nuestro, resulta más barato morirse que seguir peleando.
   Al menos a la factura por el velatorio y el sepelio la pagarán los otros y no el directamente afectado.
   Y eso suena terriblemente absurdo.

Megacausa del Registro
EL DRAMA DE LA PRISIÓN PREVENTIVA COMO
NORMA SE AGRAVA  EN  FECHAS ESPECIALES

   Es inevitable a propósito de celebrarse hoy el día del padre evocar figuras ausentes por diferentes motivos, los que no podemos humanamente controlar,  y aquellos que pudieran ser evitados.
   Y es en estos últimos que se hace presente el reclamo de familiares de la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba en la que la prisión preventiva sistemática y prolongada que es marca tan indeleble como ilegítima de esta causa, arrasó con cientos de momentos familiares irrecuperables, obligando a las familias a forzosas  separaciones que no encontraron justificación en ninguna ley. 
   Podría aventurarse que fue algo parecido a un secuestro, más aún cuando en algunos casos se testificó el ofrecimiento del trueque de libertad a cambio de inculparse. 
   Reflexionaba un conocido pensador que "sin las leyes, qué son los reinos sino una partida de salteadores", nada más adecuado para entender que cuando  los actos del Poder Judicial dejan de ser fieles a la Constitución, probablemente estén más cerca del delito que de la Justicia.
   Las pruebas de eso en la causa del Registro están claras: prisión preventiva sin juicio durante años, comisión especial para juzgar, condenas por íntima convicción,  indiferencia ante  altos funcionarios acusados y otras particularidades señaladas por organismos de derechos.
   Ese tiempo perdido sin razón lógica ni justa ya no vuelve, pero debiera  servir de aguijón en la conciencia judicial para no repetir injusticias.

U.N.C.
ALGUNAS SITUACIONES QUE VIVEN
TESISTAS DE VARIAS FACULTADES

   Una oyente de nuestro espacio nos hizo llegar algunas consideraciones acerca de situaciones vividas por los estudiantes universitarios, de nuestra Universidad Nacional de Córdoba en varias de sus facultades: Arquitectura, Psicología, Ciencias de la Educación, entre otras.
   Comenta que es cuando se acerca el cierre de la carrera y deben elaborar su tesis, porque estima que son orientados en la selección de problemáticas poco actualizadas o que impliquen alguna solución o aporte para la sociedad de la que forman parte. 
   Sostiene esta señora que en la mayoría de las veces los orientan a investigar sobre la década del ‘70, o sea sobre el siglo pasado y revela que los tutores son muy jóvenes, y sin que implique saber cómo llegaron a ese rol con tan breve ejercicio de su profesión, porque las pautas de investigación, tiempos de concreción y otros aspectos didácticos son muy someros.
   En cuanto a las conclusiones por la clase de contenidos académicos, basados en bibliografías poco heterogéneas, se visualizan inferencias parciales como por ejemplo qué rol cumplían los terapeutas, durante el último proceso o dictadura militar como se le quiera llamar, entre los años 1976 y 1983.
   Por otro lado se formula una pregunta con relación a un tutor de tesis: ¿cuántos estudiantes tiene a su cargo?
   Quizá un alumno tesista comparte su trabajo en subgrupos demasiado numerosos para ser corregidos en sus producciones y es que cabe preguntarse también, si sólo un 23 por ciento inicia sus trabajos finales y cuánto tiempo tarda en asesorar, corregir y referenciar a los mini-grupos de cuasi profesionales.
   Muy lejos de una interpretación pedagógico-didáctica y de respeto aparte del derecho de los jóvenes, a terminar sus tareas universitarias sin destrato, la evaluación de esa tesis tarda 3 años y en otros casos demasiado tiempo para las necesidades laborales de los nuevos profesionales lo que configura, al entender de nuestra oyente, un despropósito pedagógico.
   Una delicada cuestión que sin dudas, debiera ser atendida por las áreas correspondientes.


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