7 de julio de 2019

S.L.B.: EL FRÍO QUE MATA: ESTADÍSTICAS QUE NO PUEDEN SER CONSUELO NI DISCULPA - 446 AÑOS DE MI PATRIA CORDOBESA - BACHELET Y LOS DD.HH. EN VENEZUELA - MEGACAUSA DEL REGISTRO, LEJOS DE CONOCERSE LA VERDAD REAL - ARCHIVO INDISCRETO, NUEVO SEGMENTO - NUESTRA ¿INDEPENDENCIA? CUMPLE 203 AÑOS - FÚTBOL, ARBITRAJES, TECNOLOGÍA Y OTROS PAPELONES, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” emitido en dúplex por AM580 y la 88.5FM ambas de Radio Universidad Nacional de Córdoba, edición n° 576 del domingo 7 de julio de 2019.

El frío que mata
QUE LAS ESTADÍSTICAS NO SEAN
UN  CONSUELO NI UNA DISCULPA
   Pocas veces me ha tocado pasar hambre, pero hambre real, el hambre de no comer, pero fue en circunstancias especiales durante coberturas periodísticas que tuve la fortuna profesional de experimentar.
   Pero el hambre se supera comiendo como camino hacia la recuperación del organismo.
   Pero padecer frío, debe ser la sensación más horrible que pueda soportar el ser humano porque es mutilante del espíritu, condicionante de movimientos, camino a la desesperanza…
   Pensar en el frío ajeno, ese que sufren los más desposeídos cuando lo más doloroso es saber que se trata de un estado evitable, es cuando más indigna y exaspera.
   Es lógico que el invierno es el primer aliado de ese estado tan doloroso e invalidante, pero en las comunidades organizadas, suele ser el Estado protector quien aporta las soluciones o al menos los paliativos que le permitan al afectado, al menos suponer que lo están amparando.
   El frío y quienes lo padecen suelen ser también motivos de enfoques políticos, de peleas ideológicas y de elementos utilizados en las campañas proselitistas, como se viene advirtiendo ahora entre nosotros, que desde todos los sectores han tomado al frío como aliado o como enemigo, según convengan las circunstancias.
   Para los que no están porque se fueron, es una mácula que caracteriza a los que ahora gobiernan y ejecutan campañas que suponen de esclarecimiento, pero más son de ataques sin el aporte de soluciones.
   El frío es universal y no solamente lamentable privilegio de los argentinos, porque las bajas temperaturas se sufren en los Estados Unidos, en Europa y en cualquier otro punto de la geografía terrestre, por lo que asignarle exclusividad argentina, más que un despropósito es una imbecilidad.
   Hay dos elementos que son irrebatibles, incuestionables y certeros como las estadísticas serias y el ejercicio de la memoria no tan sólo para las comparaciones, sino mejor digamos para tomar conciencia de una realidad que muchos pretenden deformar.
   Red Solidaria es una Organización No Gubernamental considerada seria y las cifras que viene dando a conocer ponen en claro, al menos en parte, la verdad entre nosotros, refiriéndonos a quienes viven en eso que le llaman “situación de calle” por no llamarle despiadada intemperie, porque consigna que en el año 2012 murieron por el frío 67 argentinos, las víctimas por la misma causa en el 2013 fueron 76, al año siguiente, 2014, el frío mató a 86 personas y no se registran datos del 2015.
   Luego consigna que las víctimas fatales por lo que se puede llamar hipotermia urbana durante el año 2016 fueron 14, al año posterior llegaron a 5, en el año pasado o sea el 2018 sumaron 13 y en lo que va del 2019 estarían contabilizados alrededor de 12 muertes por el frío.
   No viene al caso porque sería desviar el eje del tema, dar a conocer las cifras que se manejan en otros países porque al drama es preciso darle solución en gran medida a cargo del Estado, atendiendo eso tan sagrado que debiera ser el respeto por las prioridades.
   Ni siquiera podemos tomar como ejemplos o modelos lo que ocurre en otras latitudes porque hay una notable diferencia de idiosincrasias y la nuestra es demasiado especial en eso de asignar demoras y omisiones a sus gobernantes, lo que a veces más que ataques, son pedidos de auxilio que no siempre se atienden.
   La protección de la gente contra las inclemencias del tiempo debiera ser atendida especialmente con una acción más positiva que sus remedios, porque debe ponerse el acento en la prevención de todas esas situaciones.
   No se trata solamente de juntar votos publicitando aciertos ni de asignar culpas cuando se divulgan  indiferencias.
   Todos los gobernantes debieran grabarse en sus cabezas un comentario que hiciera un pensador cuyo nombre ahora no recuerdo: “quien todo sabe sufrir, a todo puede atreverse”, aunque suene como amenaza cuando en realidad se me ocurre que es una frase acunada en la desesperación.
  
446 años
LO  SIGO SOSTENIENDO: ARGENTINA
ES MI PAÍS Y CORDOBA ES MI PATRIA
 

   Debo jurar por si es necesario, que pasan y seguirán pasando los años y en nada cambia ni cambiará mi homenaje de cada 6 de julio a esta ciudad donde nací, crecí, no terminé de estudiar, me malcrié protestando, trabajé y no pienso despedirme de ella ni un minuto antes de lo que sentencie el implacable Dueño de Todos los Relojes.
    Porque desde que me acuerdo y que no son pocos años, lo digo desde el más inaccesible rincón de mi alma y con orgullo porque así lo siento: Argentina es mi país, pero Córdoba es mi Patria.  
   Crecemos amando a mi ciudad como es: anárquica y sensual; desordenada y doctoral con humor de sobra para exportar y un cíclico malhumor social para atender.
   Ciudad maltratada por la desidia de los que dicen que mandan y por la anarquía que permiten esos mismos, los que creen que la gobiernan, porque si lo hicieran, no serían tan permeables a los caprichos de sectores que todos conocemos.
   Aquí en Córdoba anidan el orgullo de las raíces, la histórica arrogancia de sus luchas, la humildad mediterránea y las industrias del humor, del apodo, de los yuyos, del cuarteto y del fernet.  
   Y porque somos sus hijos, amamos a esta Córdoba magnética,  romántica, mágica y soberbia, aunque la arruinen con su negligencia los que debieran mimarla y hermosearla y la ensucien los que a veces la convierten en un chiquero… que les molesta.
   Amamos a la ciudad avasallante que ejerce idéntica atracción en sus hijos adoptivos, en los que la visitan desde cualquier lejanía o cercanía geográfica para después quedarse y en los que se aquerencian con el pretexto de estudiar.
   Córdoba tiene la protectora calidez de una mamá.
   También en miles de casos sin fijarse en el origen asume su condición de genuina madre sustituta.
   Ciudad símbolo, ruidosa, altiva, insegura y sorprendente, quiero abrazar otra vez ese poco prolijo laberinto de tus barrios, los rumorosos bares de cada esquina, la estridencia de tus avenidas, los colores de tus clubes, el malo y caro transporte urbano, los candados de tus conventos, la pasión de tus políticos, la dañina insolencia de tu río cuando crece, la intemperie de tus villas, la sonoridad de tus campanas, el catálogo de tus baches, la penosa sorpresa de los cortes de luz, los agresivos piquetes que injurian a mi libertad de andar, la golosa redondez de tus alfajores, la fiestera pachorra de tu Justicia, la inimitable contundencia de tu tonada, la frescura de tus estudiantes, la mentirosa solemnidad de tus doctores, la altivez de tus universidades, la columna vertebral de tu hermoseada Cañada, la mugre sabatina de tu invadida peatonal, la añosa certidumbre de tus templos, tu maravillosa lozanía en el otoño, los calorones del verano, la explosión estudiantil de cada primavera, el silencioso abrigo de todos los inviernos…
    Quiero más que nada, confesarte en mi rito anual, cuánto te amo.
    Por la generosa hospitalidad de tu tierra.
    Por el linaje de esas cadenas que me atan a tu historia, a tus luchas, a tus días y a tu gente…
    En este cumpleaños y aunque pasen los tiempos que nos lleven, ¡salud mi ciudad!, patria de siempre…

Realidad sudamericana
LA  SRA. BACHELET Y LOS DERECHOS
HUMANOS  EN LA  VENEZUELA DE HOY
   La Sra. Michelle Bachelet, expresidenta de la República de Chile, se desempeña como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, un cargo que aparte de su internacional condición honorífica, supone una ardua tarea como es la de evaluar las condiciones de distintos países en cuanto al respeto por los derechos humanos y las violaciones que en tal sentido hubieran ocurrido o pudieran ocurrir.
   Los argentinos vivimos sensibilizados al máximo con ese tema por lo tanto que nos tocara padecer en los años más tenebrosos de nuestra historia reciente, cuando el poder militar asaltó a las instituciones de la República e instauró una forma demasiado particular de imponer el orden a través del espanto en una marejada de secuestros, torturas, sangre y desapariciones sin destino conocido.
   No es momento de entrar en la vieja diferencia entre quienes se aprovecharon del Estado para ejercer un terrorismo despiadado, ni refrescar muchas memorias atacadas de amnesia si nos referimos al accionar del otro extremo, que también con metodologías asesinas de igual manera secuestró, torturó y mató, con el riesgo de que muchos piensen en una reivindicación de la teoría de los dos demonios, por lo que en lo personal debo poner en claro que mis guías son las vivencias y la memoria integral, sin parcialismos ideológicos.
   El tema ahora es Venezuela y esa gragea de sensibilidad que ha demostrado el presidente Maduro al liberar a 22 presos políticos de los cientos que por decirlo de alguna manera, alberga en sus cárceles.
   Nuestro país, cuando se recuperaron las libertades y volvió a regir el estado de derecho allá por 1983, entró en una etapa de cicatrización de heridas que no todos los políticos entendieron y menos practicaron, hasta el punto que una amplia franja de argentinos hace como que no mira la realidad venezolana y ni pensar en repudiar los abusos que se vienen allí cometiendo desde el desaparecido Chávez hasta lo que ocurre con Maduro.
   Nadie de la dirigencia “K” ha repudiado las medidas que sumieron en el hambre a los venezolanos que siguen emigrando incluso en gran medida hasta nuestras ciudades, espantados por la realidad que estaban padeciendo y siguen insistiendo, en un absurdo paralelo, que aquí tenemos presos políticos cuando en realidad son políticos presos por actos de corrupción.
   Venezuela se desangra y la Sra. Bachelet reveló que son más de 7.000 las víctimas ocasionadas por las fuerzas regulares y los paramilitares venezolanos que adhieren a Maduro y sus métodos, al presentar su informe sobre los derechos humanos en el país bolivariano.
   No existen válidos motivos para descalificar a Bachelet, a la luz de la reciente resolución de Maduro con respecto a 22 de sus rehenes que mantenía en prisión y que con una medida autocalificada como de generosidad los puso en libertad frente a una comunidad internacional espantada, al conocerse el número de inmolados de distintas maneras por el terrorismo instaurado e impuesto por los mismos gobernantes y sus políticas.
   ¿Comparaciones con nosotros? Serían francamente imposibles porque aquí, ayudados por el tiempo y el ejercicio pleno de la democracia recuperada, pudimos ver juzgados con todas las garantías constitucionales a los responsables de los años más oscuros de nuestra historia, en los tiempos del desprecio, condenados y en prisión.
   Roguemos que la paz, el orden y el respeto por las leyes regresen pronto a Venezuela para empezar a cerrar heridas, recuperar el orden y normalizar la vida institucional tan agredida incluso desde adentro para que el pueblo de ese rico país vuelva a la normalidad, sin tener que emigrar en procura de contar con algo parecido a la calidad de vida que estuvieron perdiendo.
   Lo merecen por haber sufrido tanto y por haber lamentado haber padecido incluso la enorme injusticia de ser marginados en su propia tierra.
   Los derechos humanos se encaminan, por fin,  a ser la bandera de todos aquellos que padecen la injusticia de la falta de libertad y tienen la buena fortuna que alguien se ocupe de ellos, aunque los descalifiquen aquellos que comulgan con metodologías violentas y autoritarias para imponer sus ideologías.
   Por suerte y vale repetirlo, los conocemos a todos…

Megacausa: ¿qué dirán las enciclopedias?
¿CUÁNTOS AÑOS VIENEN PASANDO?  Y LEJOS
ESTAMOS AÚN DE CONOCER LA VERDAD REAL
   En algunos años es probable que pueda leerse en el diccionario de la Real Academia Española y también  en  la popular Wikipedia y enciclopedias afines la siguiente definición: Causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, dícese de una causa judicial por negocios millonarios iniciada en la Provincia de Córdoba, Argentina, en el año 2005, sin finalización conocida ni por conocerse, en la que cientos de personas, en su mayoría trabajadores, sin antecedentes penales y sin fortuna, fueron encarcelados  de manera sistemática sin juicio, bajo prisión preventiva, contradiciendo el mandato de la Constitución del país.
   Y el libraco y los sistemas informáticos agregarán entre otras a la definición, esto que seguramente será textual: Ignorando el principio de inocencia, estas  personas cumplieron condenas anticipadas y fueron juzgadas después de años de encierro por una comisión especial designada por el Poder Judicial de la Provincia.
   Fueron hechos destacados los testimonios de imputados a quienes se les ofreció la libertad a cambio de declararse culpables, los altos funcionarios acusados que no fueron juzgados ni apresados, las condenas fundamentadas en la íntima convicción y  los juicios repetidos a los mismos por lo mismo.
   Numerosos organismos nacionales e internacionales dictaminaron el abuso de la prisión en la causa y hasta el día de hoy los familiares reclaman Justicia.
   Podrían considerarse así como sinónimos de esta causa:
Prisión preventiva sistemática, prisión sin juicio, condena anticipada, trabajadores presos, inocentes presos, prisión prolongada, prisión inconstitucional, comisión especial, jueces repetidos, ofrecimiento extorsivo, justicia parcial, justicia desigual,  justicia arbitraria, justicia irracional,  justicia ilegal, justicia señalada, justicia cuestionada, justicia en deuda.
   Por donde lo miremos y trascendiendo tiempos y circunstancias, esto seguirá  siendo  una cuestión de justicia pendiente.


“Archivo indiscreto”, un nuevo segmento
ES CASI IMPOSIBLE EVADIRSE DE LA
CONTUNDENCIA  DE  LOS  ARCHIVOS
   Habida cuenta de la importancia trascendental que asume la preservación de archivos ya sean gráficos, vocales o imágenes cinematográficas o televisivas en tiempos de campaña electoral especialmente, es que nuestro equipo de Producción se lanzó a colectar, en este caso, valiosos testimonios de declaraciones realizadas no mucho tiempo atrás por quienes ahora están en el poder, o por distintas circunstancias -sobre todo electorales- debieron alejarse de esas mieles.
   En la primera entrega de este domingo, a la que seguirán desfilando y regalándonos su aporte personajes de distintas corriente del pensamiento, ofrecemos una parte del reportaje que le hiciera Diego Brancatelli posiblemente en el caducado espacio 6-7-8 al Dr. Alberto Fernández, actual candidato a la Presidencia de la Nación postulado por el kirchnerismo.
   Por cuestiones meramente técnicas, este material se encuentra ubicado en el sector de AUDIOS, en la columna derecha, parte superior de este blog.

9 de Julio, a 203 años
UN NUEVO ANIVERSARIO DE NUESTRA
INDEPENDENCIA (QUE  NO  ES  TANTA)
   Pasado mañana celebramos un nuevo aniversario de nuestra independencia, que no acaba de concretarse pese al paso de dos siglos, más concretamente 203 años.
   De alguna manera, seguimos dependiendo, y no poco.
   En lo económico, por ejemplo, de los caprichos de la banca nacional y la internacional que nos tienen agarrados de allí.
   En lo productivo, de lo que decidan el campo, la industria y otros sectores en nombre de todos, como si todos tuviéramos soja, sembráramos trigo, cosecháramos maíz o fabricáramos aviones, autos o motos.
   En lo político, los del interior dependemos del humor porteño, de las trenzas que se arman, de los acuerdos que se concretan, de las fidelidades que se exijan, de las broncas que se generen o de las mentiras a las que estaríamos obligados a tomar como verdades.
   En lo deportivo, dependemos de cómo se estructuren los campeonatos, de cómo se comporten los árbitros y de qué apoyo económico estatal reciban nuestras instituciones.
   En lo cultural, de qué música nos impongan como moda, qué ropa nos insten a usar, qué comidas y bebidas nos sugieran casi como una obligación de consumo.
   Resumiendo, seguiremos siendo dependientes de otros, tanto de afuera como de adentro, mientras no asentemos nuestra propia identidad y aprendamos de nuestra rica historia que el camino al procerato es arduo, sacrificado y patriótico más allá de las apetencias materiales y la vocación por las inclinaciones dinásticas.
   Esto se resolverá cuando entendamos y obremos con coherencia de Nación y sentido de argentinidad.
   Aquel 9 de julio de 1816 en Tucumán conquistamos lo que todavía es uno de los principales motivos de la lucha diaria de los más de 40 millones de argentinos.
   No es necesario inventar prohombres ni fabricar más bronce del que nos señalan el tiempo, la historia y la memoria.

Un amigo me dijo “nos FIFAron”
BRASIL, UN ÁRBITRO Y LA TECNOLOGIA SE
ASOCIARON  PARA  ROBARNOS  UNA COPA
   Hay veces que las derrotas o los objetivos no alcanzados no molestan y se transforman en un refrescante placer para el espíritu, al menos para los que al deporte lo tomamos como una recreación, un esfuerzo, un sano y placentero sacrificio.
   Para el equipo nacional que nos representa, la Copa América ya pasó, ya es historia, ya es anécdotas, ya es bronca y algo de desilusión porque poco pesó tener el equipo más caro del mundo a la hora de los bifes, en lo que ocurre en la cancha y no en los bolsillos de nuestros agraciados futbolistas.
   En lo personal, debo confesar que he llegado a la convicción plena y absoluta, que Lionel Messi es humano, sabe defenderse, tiene huevos para hacer varias tortillas, omeletes y licores.
   Lo del partido con Brasil fue escandaloso por el arbitraje, por la manera en que les permitieron a los dueños de casa ensañarse con el mejor del mundo, por el manejo de los tiempos adicionados y por otra pila de argumentos que manejarán seguramente con mayor soltura y fundamentos técnicos los cronistas deportivos.
   Pero esto de ayer contra Chile superó todas las previsiones en materia de maldades, estudiadas equivocaciones, excesivas tolerancias y ese inocultable respeto del árbitro paraguayo por la obediencia debida supongo a la Conmebol.
   A Messi lo hartaron a patadas, a empujones, le echaron gallos, le tironearon la casmiseta en cada córner y otras iniquidades permitidas merced al vistagordismo de un tipo al que pusieron allí con un silbato y una indicación acerca de su cometido a cumplir.
   El soplapitos, débil humano, quiso ser más importante que el mejor jugador de fútbol que se ha visto en los últimos tiempos y cagándose en el VAR como había ocurrido contra Brasil, lo exoneró de la cancha.
   Y después, si, descubrimos al Messi humano, calentón, juez y verdugo con los que manejan el más popular de los deportes.
   Nunca le habíamos visto llanto cuando le pegan, ni cuando lo insultan, ni cuando de alguna manera lo dañan y menos aún escuchar palabras subidas de tono por el rosarino.
   Esta vez trató de boludos a muchos, acusó de mafiosos a otros y condenó a los máximos dirigentes por corruptos. Por fin lo descubrimos y es para repetirlo: Messi es humano cuando habíamos llegado a pensar en su condición de extraterrestre.
   Lo único que no le perdono, aunque tiene el atenuante de la calentura, que no haya acompañado al resto del equipo en esa hipócrita ceremonia de la premiación.
   Así y todo, pocos han sido los que han osado enfrentar a un poder, como es el futbolístico mundial, tan fuerte como el Vaticano o el tesoro de los Estados Unidos.
   Y a eso lo hizo ese exenano ahora gigante, que se llama Lionel Messi.
   Y para mi orgullo y el de muchos, es argentino…


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